Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les engendraron hijos. Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre. Génesis 6:4 

Se examina aquí con alguna profundidad el significado de esta palabra Hebrea, así como la interpretación general acerca de la existencia de personas de gran estatura en tiempos prediluvianos.

Introducción

“El Léxico Brown-Driver-Briggs (1906) da el significado de nefilim como "gigantes", y sostiene que las etimologías propuestas de la palabra son "todas muy inciertas". [3] Muchas interpretaciones sugeridas se basan en la suposición de que la palabra es un derivado de la raíz verbal hebrea n-f-l (נ-פ-ל ) "caída". Robert Baker Girdlestone [4] argumentó en 1871 que la palabra proviene de la raíz causal de Hiphil, lo que implica que los nefilim deben ser percibidos como "aquellos que hacen que otros se caigan". Ronald Hendel afirma que es una forma pasiva de "los que han caído", gramaticalmente análogo a paquid "uno que es nombrado" (es decir, supervisor), asir "uno que está atado" (es decir, prisionero), etc. [5] [6]. La mayoría de las versiones bíblicas antiguas, incluidas la Septuaginta, Theodoción, Vulgata Latina, Targum Samaritano, Targum de Onkelos y Targum Neofiti, interpretan que la palabra significa "gigantes". [7] Símaco lo traduce como "los violentos" [8] [9] [10] y la traducción de Aquila ha sido interpretada para significar "los caídos" [8] o "los que caen [sobre sus enemigos]". [10] [11] El Léxico Hebreo de Strong usa H5303 para referirse a los gigantes en Números 13:33: "nfiyl nifil" o nefil {nef-il"}; de 5307; propiamente, un talador, es decir, un bravucón o un tirano: - gigante." (Wikipedia. Art. Nephilim.

(La presente nota es una traducción del Inglés ya que el contenido de este artículo, en esta enciclopedia, en Español es diferente y su contenido se inclina a favorecer a la tradición). Seguramente la imparcialidad de los comentaristas tomados en cuenta en este artículo de Wikipedia ayuda a entender que no es certero ni recomendable tomar una sola definición para una palabra tan difícil. Es difícil puesto que estamos aproximadamente a 3500 años desde que Moisés escribió Génesis, y a unos 5500 desde que las cosas mencionadas en Génesis 6 ocurrieron.

Si el significado de las palabras cambia en períodos de unos cien años o menos, aumentando o suprimiendo acepciones, ¿Cuánta más razón puede existir para pensar en lo intrincado que es actualizar el significado de una lengua milenaria como la hebrea sobre una palabra tan antigua? De esto se infiere que los eruditos citados por la Wikipedia, siendo escritores de comentarios destinados a clarificar el significado de Nefilim, evitan validar imaginaciones sino que exponen las desventajas de interpretación a que otros comentaristas exponen a sus lectores cuando dan preferencia a un significado soslayando otros que son del mismo valor.

Por supuesto que el presente Estudio tampoco intenta limitar significados sino exponerlos  ampliamente para que el lector vea un panorama más amplio.

A medida en que el Estudio avance irán siendo comentados los significados propuestos por estos comentaristas de modo que el lector disponga de la suficiente información que le indique si vale a pena aferrarse a un sólo significado o abrir el entendimiento a otros de mucha ayuda.

Comencemos pues nuestro Estudio.

Capítulo I
El Principio

הַנְּפִלִים הָיוּ בָאָרֶץ=HaNefilim hayu vaárets, estas tres palabras hebreas corresponden con las cinco palabras de Génesis 6:4 de las Biblias en Español.

Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les engendraron hijos. Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre. Génesis 6:4

Dice que los gigantes empezaron a existir antes de que los hijos de Dios se mezclaran con las hijas de los hombres, y que de tal unión nació una generación híbrida, en este caso, dos tipos de personas de diferente proyección mental.

Si se observa con cuidado se notará que el texto no dice que como fruto de aquella unión hayan nacido gigantes sino que ya existían cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres. Se llama la atención a tomar muy en cuenta esto ya que las creencias populares pasan por alto el significado a este texto y lo adulteran haciéndolo aparecer como que de aquella unión nacieron los gigantes. 

Obsérvese en pocas palabras cómo la popularidad distorsiona el texto:

“Los textos bíblicos señalan que en esos días los ángeles caídos ó ángeles que se alejaron de Dios cometiendo cosas perversas, intervinieron con la humanidad creando más problemas. Los ángeles caídos tomaban mujeres humanas las que querían y con ellas tuvieron relaciones sexuales y así procrearon seres híbridos (parte angélicos, parte humanos), los cuales eran gigantes y llegaron a ser seres de renombre y fama y poder”. Este comentario es uno entre tantos que abundan por todos lados ya sea por escrito, sermones, enseñanzas personales o grupales afirmando que los hijos de Dios eran unos ángeles que vinieron a unirse con mujeres. Siendo así, la opinión pública no malgasta tiempo inquiriendo a fondo si lo que se cree es acertado o no; después de todo, si la generalidad cree igual ¿para qué buscar otro modo de entender? 

Este comentario es uno entre tantos que abundan por todos lados ya sea por escrito, sermones, enseñanzas personales o grupales afirmando que los hijos de Dios eran unos ángeles que vinieron a unirse con mujeres. Siendo así, la opinión pública no malgasta tiempo inquiriendo a fondo si lo que se cree es acertado o no; después de todo, si la generalidad cree igual ¿para qué buscar otro modo de entender?

La fantasía popular  altera a propósito Génesis capítulos 4-6 y en vez de proceder a explicar mediante uso de exégesis usa eiségesis y comenta imaginaciones afirmando que de la unión de ángeles venidos del cielo  con mujeres nacieron seres medio humanos y medio angélicos, a los cuales la Biblia llama gigantes. 

En otros Estudios se ha comentado la diferencia entre exégesis y eiségesis. La primera se refiere al arte de explicar un texto extrayendo de él su correcto significado; mientras que la eiségesis es un ardid a través del cual la persona en vez de extraer el significado correcto de un texto lo adultera introduciéndole sus propias ideas y las hace aparecer como que eso es lo que el texto dice. 

Al leer Génesis 6:4 y capítulo 6 y se notará que no existe ninguna referencia a que de la unión de los hijos de Dios con las hijas de los hombres hayan nacido los nefilim o gigantes sino que estos ya existían antes y después de que los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres. 

Por el relato de Génesis  caps. 6 y 7 se entiende sin dificultad que aquellos nefilim existieron antes del error cometido por los hijos de Dios. Esa unión trajo la destrucción de la humanidad por medio del diluvio en donde murió toda la raza humana excepto Noé y su familia; pero el texto dice que los nefilim continuaron existiendo después del diluvio. Lo interesante entonces es buscar a esos nefilim antes de aquella unión nefanda, lo cual se hace un poco más adelante.

Detengamos por un instante el hilo que llevamos y miremos el siguiente subtítulo, después continuaremos con el cap. I

Capítulo II
Acerca de la naturaleza de los ángeles

Procedamos a mirar con algún detenimiento lo que son los ángeles para analizar qué tan probable es que aquellos hijos de Dios mencionados en Génesis 6:2 hayan sido ángeles.

Comencemos con unas preguntas: ¿Otorgó Dios a los ángeles poder para cambiar la naturaleza que les es dio, o lo adquirieron sin que él se lo diera? ¿Poseen los ángeles voluntad para determinarse a hacer algo pudiendo tal cosa ser demostrada en base a la Escritura?¿Fueron creados los ángeles con las características sensitivas de los humanos pudiéndose esto ser demostrado en base a la Escritura? ¿Son los ángeles seres similares a los humanos que poseen pasiones? ¿Si los ángeles son seres iguales a los humanos, cuál es la diferencia entre la gloria de Dios y la tierra?

La respuesta a estas preguntas debe ser nacida de la sinceridad, aceptando como cierta la respuesta o aceptando que la Sagrada Escritura nunca dice que los ángeles hayan sido creados con las mismas características de los hombres. 

En ninguna parte de las Escrituras tan siquiera se sugiere que los ángeles posean órganos como los que Dios dio a los humanos para multiplicarse. Tampoco poseen género masculino ni femenino. Tampoco los ángeles son iguales a Dios en el sentido de que posean poder para cambiar la naturaleza conque fueron creados. El único ser celestial con ese poder fue nuestro Señor Jesucristo a quien el Padre comisionó para morir por los pecadores. Que el Señor usó este poder está mostrado por Pablo en Filipenses 2:5-7:

Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús: Él, siendo en forma de Dios,  no estimó el ser igual a Dios como cosa a que aferrarse, sino que se despojó a sí mismo,  tomó la forma de siervo y se hizo semejante a los hombres. Mas aún, hallándose en la condición de hombre, se humilló a sí mismo, haciéndose obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.

Nadie más que él pudo alterar su naturaleza para venir a morir como hombre en expiación por los pecados de la humanidad.

Aparte de él ni serafines, querubines, arcángeles ni mucho menos ángeles fueron dotados por Dios del poder de cambiar su naturaleza a naturaleza humana. No existe un tan solo texto de apoyo para comprobar que los ángeles poseen voluntad propia. Dios no los dotó de ese poder. Cualquier investigador puede escudriñar las Escrituras y no encontrará que ellos hacen algo que no sea obedecer a su Dios; por eso se les llama ángeles, o sea mensajeros. De ahí que es ficticio e improcedente decir que los seres mencionados en Génesis 6:2 hayan sido seres celestiales, no hay pruebas que lo confirmen, la única es la imaginación personal cuyo propósito intenta ensuciar la gloria de Dios haciéndola similar a la tierra.

Nuestro Señor confirma la naturaleza de los ángeles al decir: Pues en la resurrección ni se casarán ni se darán en casamiento, sino serán como los ángeles de Dios en el cielo. Mateo 22:30.

En el diálogo con los judíos les declara que los que sean dignos, hombres y mujeres, de la resurrección no poseerán la naturaleza humana de hoy ni afecto de atracción entre géneros pues los santos glorificados serán como los ángeles sin género. Al momento de su resurrección todos los santos ni serán seres masculinos ni femeninos sino como los ángeles que no poseen naturaleza humana.

Si ser como los ángeles significara tener pasiones y género ¿De qué serviría ser iguales a ellos? No serviría para otra cosa sino para continuar viviendo como los humanos vivimos hoy, con lo cual no existiría la transformación mencionada por Pablo en 1 Corintios 15: 48-50:

Conforme al terrenal, así serán los terrenales; y conforme al celestial, así serán los celestiales.Y así como hemos traído la imagen del terrenal, traeremos también la imagen del celestial. Pero esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el reino de Dios, ni la corrupción hereda la incorrupción.

El cuerpo humano es corrupción y muerte; lo celestial es incorrupción y vida eterna en cuerpos similares al Hijo de Dios. Por lo tanto, los ángeles no poseen cuerpos dados a la corrupción, ellos son incorruptibles, de otra manera no estarían gozando de la gloria de Dios ni tampoco mirarían su rostro. Debe recordarse las palabras de 1 Juan 3:2

Amados, ahora somos hijos de Dios y aún no se ha manifestado lo que hemos de ser; pero sabemos que cuando él se manifieste, seremos semejantes a él, porque lo veremos tal como él es.

Si seremos semejantes a él, ¿lo seremos conservando la naturaleza humana? Definitivamente no. Sería un engaño burdo componer las cosas al estilo de las enseñanzas gnósticas para insistir en que los ángeles son sujetos a pasiones humanas.

Desde que fueron creados su naturaleza permanece incambiable, sin estar sujetos a pecado ni a inclinaciones sensuales como los humanos. Otra vez, ningún ángel posee el poder de transformar su naturaleza celestial, por consiguiente, Génesis 6: 2 no es referencia a ángeles, como se expone más adelante. 

Obsérvese lo que dice Génesis 6:4: Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres. “aquellos días” se refiere a los días cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres. O sea, ya para ese entonces los “gigantes estaban sobre la tierra”. Este texto siendo claro en su expresión desarticula los intentos populares de mala interpretación que dicen que de la unión de ángeles con mujeres nacieron aquellos seres gigantes, el texto bíblico no dice tal cosa. Por eso, se entiende que los comentarios que afirman que eran ángeles se basa en eiségesis, no en exégesis. 

Los ángeles caídos tomaban mujeres humanas las que querían y con ellas tuvieron relaciones sexuales y así procrearon seres híbridos (parte angélicos, parte humanos), los cuales eran gigantes y llegaron a ser seres de renombre y fama y poder”.

¡Qué fácil es tergiversar el contenido de las Escrituras por medio de imaginaciones! Pero este comentario, así como otros que aquí se exponen no son modernos, nacieron entre los siglos I II.

Génesis 6: 4 agrega: Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre.

El que sean descritos como hombres claramente dice dos cosas: 1- Si ellos hubieran sido descendientes de ángeles de ninguna manera habrían sido hombres, y Moisés, que escribió Génesis, no los describiría como tales pues habrían sido hijos de ángeles. 

Los ángeles ni son físicos ni poseen estructura física como de humanos ni tienen poder para cambiar su naturaleza: ángeles son ángeles, hombres son hombres. Al hombre Dios lo creó con órganos debido a que debía reproducirse, Eva fue creada exactamente igual como complemento del hombre. A los ángeles Dios los creó en el número de millones que son, y no mueren ni se reproducen como humanos. 2- A estos nefilim o gigantes también se les llama hombres valientes, u hombres de fama, o sea giborim, sin embargo, en este contexto giborim posee connotaciones negativas exactamente iguales como las de Nimrod en Génesis 10:9  Este fue vigoroso cazador delante de Jehová, por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová. La palabra vigoroso es la misma palabra gibor de Génesis 6:4 por lo cual se entiende que ser de renombre, valiente y poderoso en Hebreo significan lo mismo, sin embargo en ambos textos su connotación es negativa pues se usa para aclarar su rebeldía y oposición a Dios. Eran enemigos de Dios y lo demostraban por medio de sus blasfemias, como Nimrod.

El modo sencillo en que Génesis 6:4 está escrito hace totalmente improbable que esté hablando de ángeles puesto que el relato del mundo antediluviano habla de la debacle humana. Ha sido el gnosticismo el  encargado de incluir lo que el texto no dice.

Así, imaginar que Génesis 6:4 y 6:2 son referencia a seres celestiales es una imaginación nacida unos 1300 años (aprox.) después que Moisés escribió Génesis.

Capítulo III
El significado de Nefilim

Ahora ampliemos el significado de Nefilim. Tomando las definiciones proporcionadas por eruditos versados en la lengua Hebrea que como ya se dijo, Nefilim puede significar a alguien de gran estatura o a personas con actitudes violentas, ambas poseen el mismo significado, por lo tanto, afianzar un significado y restar importancia a los otros sólo conduce a establecer un significado que muy podría ser incorrecto. Recuérdese el comentario transcrito al principio de este estudio; de él se toma lo siguiente:

“El Léxico Hebreo de Strong usa H5303 para referirse a los gigantes en Números 13:33: "nfiyl nifil" o nefil {nef-il "}; de 5307; propiamente, un talador, es decir, un bravucón o un tirano: - gigante.

En efecto esta Concordancia, bajo el número H5303 define nefilim como derribador, i.e. patán o tirano:—gigante.

No concierne a este Estudio favorecer un significado y desechar otros sino el de ayudar a los lectores a comprender mejor el significado de Génesis 6:4 proporcionando información de los diferentes significados de dicha palabra. Por lo cual debiera entenderse que existe fuerte posibilidad de que el término nefilim no se limite a significar gigante sino a un patán, un bravucón, o talador o derribador de enemigos. 

Buscando los Nefilim antes de Génesis 6:4

Citando otra vez Génesis 6:4 para refrescar la memoria, aquellos nefilim ya existían:  Había gigantes en la tierra en aquellos días. Se abre entonces la interrogante ¿Quiénes eran esos nefilim llamados gigantes en las versiones de la Biblia que ya existían? De hecho, en base a los varios significados de la palabra proporcionados por Strong hay que buscarlos.

¿Habían personas antediluvianas que no eran gigantes de estatura pero sí patanes, tiranos taladores o derribadores de sus enemigos? Claro que sí, veamos el primero?

Génesis 4:5-9  

Gen 4:5  pero no miró con agrado a Caín ni a su ofrenda, por lo cual Caín se enojó en gran manera y decayó su semblante.

Gen 4:6  Entonces Jehová dijo a Caín: ¿Por qué te has enojado y por qué ha decaído tu semblante?

Gen 4:7  Si hicieras lo bueno, ¿no serías enaltecido?; pero si no lo haces, el pecado está a la puerta, acechando. Con todo, tú lo dominarás.

Gen 4:8  Caín dijo a su hermano Abel: Salgamos al campo. Y aconteció que estando ellos en el campo, Caín se levantó contra su hermano Abel y lo mató.

Gen 4:9  Entonces Jehová preguntó a Caín:  ¿Dónde está Abel, tu hermano? Y él respondió: No sé. ¿Soy yo acaso guarda de mi hermano?

Es improbable que Caín haya sido hombre alto, pero estos textos  claramente muestran  que era un patán, irrespetuoso contra Dios, criminal, derribador; es decir, un hombre de comportamiento grosero, que se impuso sobre Abel y lo mató. Si se validan las opciones de nefilim entonces aquél hombre fue el primer nefilim registrado en ls Biblia.

Génesis 4:23  

Un día, Lamec dijo a sus mujeres:  Ada y Zila, oíd mi voz; mujeres de Lamec, escuchad mis palabras: A un hombre maté por haberme herido y a un joven por haberme golpeado. 

Por el tono de sus palabras puede verse que aquel no era un hombre humilde ni tolerante sino uno de aquellos que basan su comportamiento en “pocas y buenas”; su actitud altiva, tiránica y revanchista y criminal es notoria y sin lugar a dudas era otro nefilim descendiente de Caín.

Génesis 6:11

La tierra se corrompió delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. 

El lector debiera analizar este texto para alcanzar a ver quiénes eran los hombres que habían llenado la tierra de violencia, que no eran gigantes de estatura sino personas que sobresalían sobre otros por lo notorio de su actitud deleznable. Se trataba de hombres violentos, patanes, que se imponían sobre otros.

Génesis 6:4 dice que este tipo de hombres existió antes del diluvio y después del diluvio.

Génesis 10:8-9

Cus engendró a Nimrod, quien llegó a ser el primer poderoso en la tierra.

Este fue vigoroso cazador delante de Jehová, por lo cual se dice: Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová.

Trasliterando la frase hebrea Así como Nimrod, vigoroso cazador delante de Jehová, se podría leer: hu hejel lihiyót guibór baárets. Póngase cuidado a la palabra guibór traducida como vigoroso delante Jehová. Nadie afirma que Nimrod haya sido un gigante u hombre de mucha estatura, pero entre él y aquellos antediluvianos que eran hombres valientes, existe una palabra que les era común a ambos: Gibor.  Nimrod era un gibor (singular), los de Génesis 6:4 eran giborim (plural). Ambos significados no son de buena fama sino mala fama. Esto significa que después del diluvio aquel hombre fue el primer “poderoso”, o nefilim, o sea, un patán malcriado, grosero, que hace alardess ofensivos ante los ojos de Dios, como Caín y Lamec.

Capítulo IV
Dos descendencias diferentes 

Descendencia de Caín

El relato del Génesis dice que el violento Caín mató a su hermano Abel. Con ese asesino dio inicio la generación enemiga de Dios que no tardó en desligarse definitivamente de el bien. ¿Quienes fueron sus descendientes? Génesis 4: 11-26 da los nombres de los primogénitos  descendientes de Caín:

Conoció Caín a su mujer, la cual concibió y dio a luz a Enoc; y edificó una ciudad, a la cual dio el nombre de su hijo, Enoc. A Enoc le nació Irad, e Irad engendró a Mehujael; Mehujael engendró a Metusael, y Metusael engendró a Lamec. Lamec tomó para sí dos mujeres: el nombre de la una fue Ada, y el nombre de la otra, Zila. Ada dio a luz a Jabal, el cual fue padre de los que habitan en tiendas y crían ganados. Y el nombre de su hermano fue Jubal, el cual fue padre de todos los que tocan arpa y flauta. También Zila dio a luz a Tubal-caín, artífice de toda obra de bronce y de hierro, y a Naama, hermana de Tubal-caín.

Es imposible conocer el número total de hijos de Adam y Eva pero es claro que no fueron únicamente Caín, Abel y Set a los cuales se les menciona por ser los principales participantes en la escena que dio lugar al nacimiento de dos clases de personas: la descendencia de Caín, y la de Set. La lista aquí transcrita no proporciona los nombres de todos descendientes de Caín que fácilmente sumarían miles, ya que sin lugar a dudas a cada uno le nacieron hijos e hijas que no se mencionan.

No existe registro por el cual ver que algunos de estos descendientes de Caín haya optado por revertir la condición de maldición que cayó sobre Caín por haber matado a Abel. Por el contrario, el registro expone que ellos atrajeron a los hijos de Dios, es decir, a la descendencia de Set.

Si se pone atención a la cronología desde Adan hasta el diluvio se mira que transcurrieron unos mil años, tiempo suficiente para que la descendencia de Caín sumara muchos miles.

La descendencia de Set

Y a Set también le nació un hijo, al que puso por nombre Enós. Entonces los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová. Génesis 4:26.

De la misma manera en que Caín tuvo numerosa descendencia así Set. El capitulo 5 de Génesis da los nombres de los primogénitos de Set, la cual se omite transcribir aquí por ser bastante larga, para acortarla se toma como base los nombres proporcionados por Lucas.

Hijo de Cainán, hijo de Arfaxad, hijo de Sem, hijo de Noé, hijo de Lamec, hijo de Matusalén, hijo de Enoc, hijo de Jared, hijo de Mahalaleel, hijo de Cainán, hijo de Enós, hijo de Set, hijo de Adán, hijo de Dios. Lucas 3:36-38.

Por este registro se mira que Noé era descendiente de Set de quien obviamente su esposa también lo era, ya que él fue el único que no participó en la mezcla de ambas razas.

Mil años desde la creación hasta el diluvio es bastante tiempo, suficiente para que ambas razas proliferaran sobre la faz de la tierra.

Nuestro Señor menciona esa mezcla para recalcar que esa fue la gota que colmó la paciencia de Dios. Mateo 24: 37-39 dice:

Pero como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del hombre, pues como en los días antes del diluvio estaban comiendo y bebiendo, casándose y dando en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y no entendieron hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos, así será también la venida del Hijo del hombre.

En palabras del Señor estos que estaban casándose y dándose en casamiento eran los hijos de Dios descendientes de Set que según él dice, no se dieron cuenta de su error sino hasta que vino el diluvio.

hasta que vino el diluvio y se los llevó a todos. Significa que todos perecieron, es decir, los hijos de Dios y los hijos de los hombres. Nadie se salvó excepto Noé con su familia.

Aquellos “días” antes del diluvio no fueron pocos, más bien se trata de centurias, más de 600 años si se toma en cuenta que Noé vivió más de 600 años y la tierra ya estaba corrompida desde la descendencia de Set que vivió más de 900 años.

De estos días Génesis 5:  28-29 dice:

Vivió Lamec ciento ochenta y dos años, engendró un hijo y le puso por nombre Noé, pues dijo: Este nos aliviará de nuestras obras y del trabajo de nuestras manos en la tierra que Jehová maldijo.

Sólo Matusalem es contado como justo y que  alcanzó la vida eterna; pero acerca de los demás su vida fue desperdiciada por saltar la barrera entre lo prohibido y lo tolerable. Tanto por las palabras del Señor Jesús como por las de Génesis se entiende que la principal causa de que la generación prediluviana desapareciera fue la unión de los hijos de Dios con la de los hombres, de ahí nació la determinación del Creador:

Vio Jehová que la maldad de los hombres era mucha en la tierra, y que todo designio de los pensamientos de su corazón solo era de continuo el mal. Por eso dijo Jehová: "Borraré de la faz de la tierra a los hombres que he creado, desde el hombre hasta la bestia, y hasta el reptil y las aves del cielo, pues me arrepiento de haberlos hecho. Génesis 6:5, 7.

Capítulo V
De regreso a los nefilim

Habiendo mirado el registro bíblico de cómo los adoradores de Dios se mezclaron con las hijas de los hombres y se dieron a la corrupción, aclaremos lo dicho arriba enfatizando que este Estudio no contradice al relato bíblico en torno a la existencia de personas de gran estatura ya que la Biblia los menciona:

Subieron al Neguev y llegaron hasta Hebrón. Allí vivían Ahimán, Sesai y Talmai, hijos de Anac. Hebrón fue edificada siete años antes de Zoán en Egipto. Números 13:22.

En este relato aparecen Ahimán, Sesai y Talmmai, tres individuos que son mencionados para informar que eran diferentes al resto de hombres. Tiempo después se menciona a Goliat un hombre de unos 3 metros de estatura. Esa diferencia se hace visible en Números 13:33  También vimos allí gigantes, hijos de Anac, raza de los gigantes. Nosotros éramos, a nuestro parecer, como langostas, y así les parecíamos a ellos. El relato no dice que aquellos gigantes eran violentos y que desdeñaron a aquellos israelitas; pareciera que Israel no tenía dificultades contra aquellos gigantes debido a su estatura. El registro continúa diciendo:

También por aquel entonces, Josué conquistó y destruyó por completo todas las ciudades de los anaquitas que vivían en el monte Hebrón, en Debir, en Anab y en todos los montes de Judá y de Israel, de modo que no quedó ni un solo descendiente del gigante Anac en todo el territorio de Israel. Solo quedaron descendientes del gigante Anac en Gaza, Gat y Asdod. Josué 11:21-22.

Los hijos de Anac fueron destruidos e Israel habitó en su tierra; pero dice aquí que otros descendientes de Anac quedaron en Gaza, Gat y Asdod.

Es imposible advertir la verdadera estatura de aquellos hombres, pero, aproximadamente alcanzaban los 3 metros. En tal caso, a pesar de su gran altura, no son descritos como violentos y blasfemos de Dios como Nimrod.

Capítulo VI
¿Los nefilim eran ángeles?

Se ha venido demostrando en los capítulos precedentes que razonablemente no se puede probar que el término nefilim se refiera exclusivamente a hombres de gran estatura sino que también se aplica a personas reprobadas por Dios por su carácter violento y blasfemo. 

Tradicionalmente es sostenido que aquellos nefilim fueron una raza híbrida nacida de la unión de unos ángeles con mujeres. Aunque la Escritura no conoce nada de eso, puede comprobarse cómo la internet abunda en comentarios como el que arriba ha sido transcrito. Pero no sólo comentarios populares afirman lo que la Escritura no conoce, la organización de la Watchtower cree y enseña igual. En el Libro de Historias Bíblicas dice:

“HISTORIA 8

Gigantes en la Tierra

SI ALGUIEN que viniera hacia ti fuera tan alto que la cabeza le llegara al techo de tu casa, ¿qué pensarías? ¡Que era un gigante! Hubo un tiempo en que de veras hubo gente de esa clase en la Tierra. La Biblia muestra que sus padres eran ángeles del cielo. Pero ¿cómo pudo ser eso?

Recuerda, Satanás el ángel malo estaba causando problemas. Hasta estaba tratando de hacer que los ángeles de Dios fueran malos. Con el tiempo, algunos ángeles empezaron a prestar atención a Satanás. Dejaron la obra que Dios tenía para ellos en el cielo. Vinieron a la Tierra y se hicieron cuerpos humanos. ¿Sabes por qué?

La Biblia dice que fue porque ellos vieron a las mujeres bonitas en la Tierra y quisieron vivir con ellas. Por eso vinieron y se casaron con ellas. La Biblia dice que esto fue malo, porque Dios hizo a los ángeles para vivir en el cielo.

Cuando los ángeles y sus esposas tuvieron bebés, éstos eran diferentes. Al principio quizás no parecían muy diferentes. Pero siguieron creciendo y creciendo, y haciéndose más y más fuertes, hasta que se convirtieron en gigantes. Estos gigantes eran malos. Y por ser tan grandes y fuertes, causaban daño a la gente. Trataban de obligar a todos a ser malos como ellos... 

HISTORIA 9

Noé hace un arca

NOÉ tenía una esposa y tres hijos. Los hijos se llamaban Sem, Cam y Jafet. Cada hijo tenía una esposa. Así que había ocho personas en la familia de Noé.

Ahora Dios hizo que Noé hiciera una cosa rara. Le dijo que hiciera un arca grande. El arca era grande como un barco, pero más bien parecía una caja grande y larga. ‘Hazla de tres pisos,’ dijo Dios, ‘y ponle cuartos.’ Los cuartos eran para Noé y su familia, los animales y el alimento para todos.

Dios le dijo a Noé que hiciera el arca de modo que no le entrara agua. Dijo: ‘Voy a enviar un gran diluvio de agua y destruir al mundo entero. El que no esté en el arca morirá.’

Noé y sus hijos obedecieron a Dios y empezaron a construir. Pero la demás gente solo se rió. Siguieron siendo malos. Nadie creyó cuando Noé les dijo lo que Dios iba a hacer... 

HISTORIA 10

El gran Diluvio

FUERA del arca, la gente seguía su vida como antes. Todavía no creían que el Diluvio vendría. Tienen que haberse reído más que nunca. Pero poco tiempo después dejaron de estar riéndose.

De repente empezó a caer agua. Cayó del cielo como cuando uno derrama agua de un cubo. ¡Noé tenía razón! Pero ya nadie más podía meterse en el arca. Jehová Dios había cerrado bien la puerta.

Pronto todo el terreno bajo quedó cubierto. El agua parecía grandes ríos. Empujaba los árboles y movía grandes piedras y hacía mucho ruido. La gente se asustó. Subieron a terreno más alto. ¡Ay, cuánto deseaban haber prestado atención a Noé y haberse metido en el arca cuando todavía tenían la puerta abierta! Pero ahora era demasiado tarde.

El agua siguió subiendo y subiendo. Por 40 días y 40 noches cayó agua del cielo. Subió por las montañas, y pronto hasta las más altas quedaron cubiertas. Tal como Dios había dicho, toda persona y animal que estaba fuera del arca murió. Pero todo el que estaba dentro estaba a salvo.

Las aguas del Diluvio empiezan a cubrir todo lo que está fuera del arca. Noé y sus hijos habían hecho un buen trabajo al hacer el arca. El agua la levantó, y ella flotó por encima. Entonces, un día, cuando dejó de llover, el Sol empezó a brillar. ¡Qué vista! Había solo un gran océano por todas partes. Y lo único que se podía ver era el arca flotando encima.

Ya no había gigantes. No volverían para causar daño a la gente. Todos habían muerto, junto con sus madres y la demás gente mala. Pero ¿qué les pasó a sus padres?

Los padres de los gigantes no eran en verdad gente humana como nosotros. Eran ángeles que habían bajado a la Tierra para vivir como hombres. Por eso, cuando vino el Diluvio, no murieron con la demás gente. Dejaron de usar los cuerpos humanos que habían hecho, y volvieron al cielo como ángeles. Pero ya no se les permitió ser de la familia de ángeles de Dios. Se hicieron ángeles de Satanás. En la Biblia a estos ángeles se les llama demonios.

Dios ahora hizo que un viento soplara, y las aguas del diluvio empezaron a bajar. Cinco meses después el arca quedó encima de una montaña. Pasaron muchos días, y los que estaban dentro pudieron mirar afuera y ver la cumbre de las montañas. Las aguas siguieron bajando y bajando.

Entonces Noé dejó que un pájaro negro llamado un cuervo saliera del arca. Éste volaba un rato y entonces volvía porque no podía hallar un buen lugar donde quedarse. Siguió haciendo esto, y cada vez que volvía se posaba sobre el arca.

Noé quería ver si las aguas se habían escurrido de la tierra, así que después mandó una paloma desde el arca. Ésta volvió también, porque no encontró dónde quedarse. Noé la mandó por segunda vez, y ella volvió con una hoja de olivo en el pico. Las aguas habían bajado. Noé envió la paloma por tercera vez, y por fin ésta halló un lugar seco donde vivir.

Ahora Dios le habló a Noé. Le dijo: ‘Sal del arca. Lleva contigo a toda tu familia y los animales.’ Habían estado en el arca más de un año entero. ¡Imagínate lo contentos que estaban de estar afuera otra vez y vivos!”

Procedencia angélica

La Watchtower ha ideado una narración y la hace aparecer como que eso es lo que dice la Escritura refiriéndose a supuestos ángeles que actuaban a escondidas de Dios y se escabulleron de la gloria para venir a la tierra a juntarse con mujeres. Según su imaginación tales ángeles son mencionados en Génesis 6:2 “al ver los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.”

Léase nuevamente lo dicho por la Watchtower  y analice su historieta con la cual presentan un Dios incapaz de conocer lo que sucede a su alrededor; los ángeles que creó son independientes de él y hacen lo que se les ocurre sin que él se dé cuenta o intente detenerlos.

La narración de donde la Watchtower ha tomado su cuento presenta a estos seres como  brujos, astrólogos, asesinos, criminales, caníbales y más; poseen órganos como los humanos y sensaciones como los humanos, piensan mal y pecan y buscan satisfacer su placer sexual, todo lo cual fue una “herencia genética” que transmitieron a sus descendientes.

En fin, cualquier persona que lea el Libro de Historias Bíblicas puede conjeturar qué clase de creación angélica tiene la Watchtower en mente y qué gloria tan sucia inundada de pecado es esa, similar en todo a la tierra inundada de pecado.

Siguiendo sus imaginaciones, la Watchtower dice que viendo que el fin de la humanidad se acercaba decidieron regresar al cielo pero no se les permitió la entrada. Nada formal o de respeto hay en esta narración del Libro de Historias Bíblicas. Como se mira un poco más abajo, esa historieta ha sido arreglada tomando como base el espurio libro de 1 Enoc.

Lo que nadie (ni la Watchtower ni demás comentarios) menciona es la fuente de donde esos ángeles han sido sacados y para ocultar la verdad alteran el relato de Génesis 6:2:  Al ver los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.

En verdad no es la Biblia la que dice que aquellos hijos de Dios hayan sido ángeles; tal cosa proviene del referido libro compuesto allá por el siglo II aC. conocido como primer libro de Enoc. Pero claro, este Enoc no es el mencionado en Génesis 5:24 sino el nombre conque el autor o autores del libro espurio llamaron a su libro para hacerlo aparecer como que el genuino Enoc  fue el autor de una historia ficticia de tinte gnóstico.

Tal libro, junto con muchos otros de su estilo nunca fueron tomados como inspirados por las autoridades judías, pero circulaban entre el pueblo del siglo II aC. en tiempos cuando el pueblo judío estaba sumido en una de sus peores crisis espirituales. 

Algunos comentarios formales (James H. Charlesworth entre ellos) dicen que durante ese período la literatura de índole apocalíptica pseudoepígrafa floreció debido a la necesidad del pueblo de aliviar su angustia por la cual estaba atravesando.

¿Qué  dice el libro de Enoc respecto a los supuestos angeles? Veamos:

“Capítulo 6 

1 Así sucedió, que cuando en aquellos días se multiplicaron los hijos de los hombres, les nacieron hijas hermosas y bonitas;
2 y los Vigilantes, hijos del cielo las vieron y las desearon, y se dijeron unos a otros: "Vayamos y escojamos mujeres de entre las hijas de los hombres y engendremos hijos". 

3 Entonces Shemihaza que era su jefe, les dijo: "Temo que no queráis cumplir con esta acción y sea yo el único responsable de un gran pecado".
4 Pero ellos le respondieron: "Hagamos todos un juramento y comprometámonos todos bajo un anatema a no retroceder en este proyecto hasta ejecutarlo realmente". 

5 Entonces todos juraron unidos y se comprometieron al respecto unos con otros, bajo anatema.
6 Y eran en total doscientos los que descendieron sobre la cima del monte que llamaron "Hermón", porque sobre él habían jurado y se habían comprometido mutuamente bajo anatema. 

7 Estos son los nombres de sus jefes: Shemihaza, quien era el principal y en orden con relación a él, Ar'taqof, Rama'el, Kokab'el, 'El, Ra'ma'el, Dani'el, Zeq'el, Baraq'el, 'Asa'el, Harmoni, Matra'el, 'Anan'el, Sato'el, Shamsi'el, Sahari'el, Tumi'el, Turi'el, Yomi'el, y Yehadi'el. 

8 Estos son los jefes de decena. 

Capítulo 7 

1 Todos y sus jefes tomaron para sí mujeres y cada uno escogió entre todas y comenzaron a entrar en ellas y a contaminarse con ellas, a enseñarles la brujería, la magia y el corte de raíces y a enseñarles sobre las plantas. 

2 Quedaron embarazadas de ellos y parieron gigantes de unos tres mil codos de altura que nacieron sobre la tierra y conforme a su niñez crecieron;
3 y devoraban el trabajo de todos los hijos de los hombres hasta que los humanos ya no lograban abastecerles. 

4 Entonces, los gigantes se volvieron contra los humanos para matarlos y devorarlos;
5 y empezaron a pecar contra todos los pájaros del cielo y contra todas las bestias de la tierra, contra los reptiles y contra los peces del mar y se devoraban los unos la carne de los otros y bebían sangre. 

6 Entonces la tierra acusó a los impíos por todo lo que se había hecho en ella. 

Capítulo 8 

1 Y 'Asa'el enseñó a los hombres a fabricar espadas de hierro y corazas de cobre y les mostró cómo se extrae y se tra- baja el oro hasta dejarlo listo y en lo que respecta a la plata a repujarla para brazaletes y otros adornos. A las mujeres les enseñó sobre el antimonio, el maquillaje de los ojos, las piedras preciosas y las tinturas. 

2 Y entonces creció mucho la impiedad y ellos tomaron los caminos equivocados y llegaron a corromperse en todas las formas.
3 Shemihaza enseñó encantamientos y a cortar raíces; Hermoni a romper hechizos, brujería, magia y habilidades afines; Baraq'el los signos de los rayos; Kokab'el los presagios de las estrellas; Zeq'el los de los relámpagos; 'El enseñó los significados; Ar'taqof enseñó las señales de la tierra; 

Shamsi'el los presagios del sol; y Sahari'el los de la luna, y todos comenzaron a revelar secretos a sus esposas.
4 Como parte de los hombres estaban siendo aniquilados, su grito subía hasta el cielo. 

Capítulo 9 

1 Entonces Miguel, Sariel, Rafael y Gabriel observaron la tierra desde el santuario de los cielos y vieron mucha sangre derramada sobre la tierra y estaba toda llena de la injusticia y de la violencia que se cometía sobre ella. 

2 Considerando esto, los cuatro fueron y se dijeron: "el grito y el lamento por la destrucción de los hijos de la tierra sube hasta las puertas del cielo".
3 Y dijeron a los santos del cielo: "Es ahora a vosotros a quienes las almas de los hijos de los hombres suplican diciendo 'llevad nuestra causa ante el Altísimo, nuestra destrucción ante la gloria majestuosa y ante el Señor de todos los señores' en cuanto a majestad". 

4 Y Rafael, Miguel, Sariel y Gabriel dijeron al Señor del mundo: "Tú eres nuestro gran Señor, el Señor del mundo, el Dios de dioses, el Señor de señores y el Rey de reyes; los cielos son el trono de tu gloria por todas las generaciones que existen desde siempre; toda la tierra es el escabel ante ti para siempre, y tu nombre es grande, santo y bendito por toda la eternidad.
5 "Eres tú quien todo lo ha creado y en ti reside el poder sobre todas las cosas; todo es descubierto en toda su desnudez ante ti; tú lo ves todo y nada se te puede esconder. 

6 "Tú has visto lo que ha hecho 'Asa'el, como ha enseñado toda injusticia sobre la tierra y revelado los secretos eternos que se cumplen en los cielos;
7 y lo que ha enseñado a los humanos Shemihaza, al que tú habías dado la facultad de gobernar sobre sus compañeros. 8 "Ellos han ido hacia las hijas de los hombres y se han acos- tado con ellas y se han profanado a sí mismos descubrién-doles todo pecado. 

9 "Luego, estas mujeres han parido en el mundo gigantes, por lo que la tierra se ha llenado de sangre e injusticia.
10 "Y ahora mira que las almas de los que han muerto gritan y se lamentan hasta las puertas del cielo y su gemido ha subido y no puede cesar debido a la injusticia que se comete en la tierra. 

11 "Pero tú que conoces todas las cosas antes de que sucedan, tú que sabes aquello, tú los toleras y no nos dices qué debemos hacerles al observar eso". 

Capítulo 10 

1 Entonces el Altísimo, Grande y Santo habló y envió a Sariel al hijo de Lamec.
2 Y le dijo: "Ve hacia Noé y dile en mi nombre, 'escóndete'; y revélale la consumación que viene, pues la tierra entera va a perecer, un diluvio está por venir sobre toda la tierra y todo lo que se encuentre sobre ella perecerá. 

3 "En seguida enseña al Justo, al hijo de Lamec, lo que debe hacer para preservar su alma para la vida y escapar definitivamente, pues por él será sembrada una planta y serán establecidas todas las generaciones". 

4 Y además, el Señor le dijo a Rafael: "Encadena a 'Asa'el de pies y manos, arrójalo en las tinieblas, abre el desierto que está en Dudael y arrójalo en él;
5 Tira sobre él piedras ásperas y cortantes, cúbrelo de tinieblas, déjalo allí eternamente sin que pueda ver la luz, 

6 y en el gran día del Juicio que sea arrojado al fuego.
7 "Después, sana la tierra que los Vigilantes han corrompido y anuncia su curación, a fin de que se sanen de la plaga y que todos los hijos de los hombres no se pierdan debido al misterio que los Vigilantes descubrieron y han enseñado a sus hijos. 

8 "Toda la tierra ha sido corrompida por medio de las obras que fueron enseñadas por 'Asa'el, impútale entonces todo pecado".
9 Y el Señor dijo a Gabriel: "Procede contra los bastardos y réprobos hijos de la fornicación y haz desaparecer a los hijos de los Vigilantes de entre los humanos y hazlos entrar en una guerra de destrucción, pues no habrá para ellos muchos días. 

10 "Ninguna petición en su favor será concedida, pues esperan vivir una vida eterna o que cada uno viva quinientos años.
11 Y a Miguel le dijo el Señor: ve y anuncia a Shemihaza y a todos sus cómplices que se unieron con mujeres y se contaminaron con ellas en su impureza, 

12 ¡que sus hijos perecerán y ellos verán la destrucción de sus queridos! Encadénalos durante setenta generaciones en los valles de la tierra hasta el gran día de su juicio.
13 "En esos días se les llevará al abismo de fuego, a los tormentos y al encierro en la prisión eterna. 

14 "Todo el que sea condenado, estará perdido de ahí en adelante y será encadenado con ellos hasta la destrucción de su generación. Y en la época del juicio que yo juzgaré, perecerán por todas las generaciones. ”.

Esta es la narración ficticia (y lo que continúa del libro) atribuida al patriarca Enoc de Génesis 5:24. En este relato los imaginarios ángeles en nada difieren de la raza humana pues están sujetos a pasiones humanas, a deseos sexuales, son brujos, astrólogos, hechiceros, ladrones, asesinos caníbales, codiciosos, y demás imperfecciones que el autor pudo imaginar. El Dios aquí presentado no es el de las Escrituras sino uno que no se da cuenta de cuanto sucede en su gloria; uno al cual hay que aconsejar y sugerir lo que debe hacer.

De este espurio libro de Enoc es donde encuentran apoyo quienes arman historias para hacerlas aparecer como que es cuanto la Santa Escritura dice, incluyendo a la Watchtower.

La contribución de la Septuaginta

La primera versión de las Escrituras Hebreas a otras lenguas fue una rodeada de fantasía, y es llamada Septuaginta o Versión de los Setenta, o LXX. Su producción está rodeada de fantasía; su introducción o presentación fue hecha al parecer por un judío que se identifica como Aristeas quien escribe a su hermano Filócrates y le narra una historia donde la imaginación desborda a raudales. Por supuesto que la Carta a Aristeas pertenece al género espurio, y tanto ésta, como la misma Septuaginta son obras rechazadas por los judíos ortodoxos que las tienen como escritos carentes de algún valor.

El autor, o autores de a Septuaginta, sin ninguna falta de respeto alteraron el texto hebreo y arregló Job 1:6 escribibiendo  οἱ ἄγγελοι τοῦ θεοῦ,= hoi ányeloi tou theou= los ángeles de Dios.

El texto hebreo normal menciona que los אֱלֹהִים בְּנֵי=beney Elohím, = hijos de Dios, se presentaron ante el Señor. El hebreo no dice que los maláj Elohim= ángeles de Dios, se hayan presentado ante él, sino los hijos de Dios. hacer los cambios para tergiversar el relato original fue iniciativa personal del autor anónimo de la LXX.

Así de burdo es como el autor o autores de la Septuaginta cambiaron el sentido correcto del texto hebreo y lo ridiculizaron escribiendo una falsedad, lo cual demuestra que es improbable que los productores de la LXX hayan sido judíos piadosos como Aristeas lo quiere hacer aparecer. Hoy en día es conocido el celo extremo de los copistas judíos cuando realizaban nuevas copias de sus Escrituras hasta el grado, según se dice, que contaban letra por letra para evitar cualquier alteración a los originales; por lo tanto es sospechoso que la Septuaginta traduzca de esa manera. El trasfondo de la LXX en esta parte es de índole gnóstica.

En un segmento del mundo judío la Septuaginta carece de valor como texto confiable o equiparable con las Escrituras hebreas. Esta versión, hecha en griego por  un autor anónimo, únicamente tiene valor en el mundo cristiano dentro del cual es ponderada e incluso tomada como texto de consulta para verificar el texto hebreo, pero, otra vez, en el mundo ortodoxo no se le toma en cuenta.

Como si esta sospecha fuera poco, es de tomar en cuenta que esta versión apareció por el año 250 (aprox.) dC. justo el tiempo en que los judíos habían decaído profundamente en su celo religioso, y también justamente el momento apropiado para que la fantasía apocalíptica  pseudoepígrafa floreciera. Como se dice arriba, por aquellos tiempos o poco después floreció la literatura apócrifa entre la que se encuentra el libro de Enoc y la LXX.

Partiendo de la interpretación de la LXX de Job 1:6 es que el mundo exegético cristiano interpreta Génesis 6:2 para decir que aquellos hijos de Dios eran ángeles.

Aún más, Job 38:7 dice Cuando alababan juntas todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios. La LXX vuelve a tergiversar el texto hebreo cambiando la frase hijos de Dios por ángeles de Dios. De esto se habla en el último capítulo.

De esta manera Job 1:6 y 38:7 contribuyen eficazmente a torcer el verdadero significado de la Palabra de Dios de tal manera que el lector da por seguro que esas interpretación es la que la Palabra de Dios dice.

En realidad resulta extraño cómo quienes conocen la lengua Hebrea bastante bien se encuentren entre quienes dan vida a creencias imaginarias como esa de que los gigantes, u hombres de gran estatura hayan nacido de la unión de ciertos ángeles con unas mujeres. Sencillamente en ningún texto dice tal cosa mucho menos Génesis 6:4. Más interesante resulta cuando se mira que ni las historietas dicen que aquellos descendientes fueron hijos de los ángeles hijos de los hombres.

De esto se infiere que lo que debiera de ser exégesis ha sido convertida en eiségesis que sin ningún reparo altera la narración para hacerla aparecer que la Biblia dice lo que en verdad no dice. Con todo, algunos Comentarios del siglo XVIII se rebelan contra la tradición. Entre ellos:

El Comentario de Albert Barnes dice:

Gen 6: 1-4

Hay dos etapas del mal expuestas en Génesis 6: 1-4: la que está contenida en los cuatro versículos actuales y la otra en la siguiente. El primero se refiere a la apostasía de los descendientes de Set, y la causa y las consecuencias de ello. Cuando el hombre comenzó a multiplicarse, las familias separadas de Caín y Set entrarían en contacto. Las hijas de los agitadores Cainitas, distinguidas por las gracias de la naturaleza, los adornos del arte y los encantos de la música y el canto, aunque desprovistos de las cualidades más elevadas de la afinidad con Dios, llamarían la atención y provocarían alianzas impías. La frase "hijos de Dios" significa una orden de seres inteligentes que "retienen la pureza del carácter moral" originalmente comunicado, o subsecuentemente restaurado, por su Creador. Se los llama hijos de Dios porque tienen su espíritu o disposición. Los hijos de Dios mencionados en Job 38: 7, son una orden de seres racionales que existían antes de la creación del hombre, y se unían en la sinfonía del universo, cuando la tierra y todas las cosas fueron llamadas a la existencia. Entonces todos fueron santos, porque todos son llamados hijos de Dios. Tal, sin embargo, no se pretende en el presente pasaje. Porque no fueron creados como una raza, no tienen distinción de sexo, y por lo tanto no tienen deseo sexual; "ni se casan ni se dan en casamiento" Mat 22:30. Es contrario a la ley de la naturaleza que las diferentes especies, incluso en la tierra, cohabitan carnalmente; mucho más para aquellos en el cuerpo, y para aquellos que no tienen un cuerpo de carne. Además, estamos aquí en la región de la humanidad, y no en la esfera de los espíritus sobrehumanos; y el historiador no ha dado la menor insinuación de la existencia de seres espirituales diferentes del hombre.

El Comentario de la Biblia de Adam Clarke dice respecto a Génesis 6:1-22

Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse, no fue en este momento que los hombres comenzaron a multiplicarse, pero el escritor inspirado habla ahora de un hecho que había tenido lugar mucho antes. Como aquí se hace una distinción entre los hombres y los llamados hijos de Dios, generalmente se supone que se pretende la posteridad inmediata de Caín y la de Seth. Los primeros fueron meros hombres, como la naturaleza caída puede producir, hijos degenerados de un padre degenerado, gobernados por el deseo de la carne, el deseo del ojo y el orgullo de la vida. Los otros eran hijos de Dios, no ángeles, como algunos han soñado, sino aquellos que, de acuerdo con la doctrina de nuestro Señor, nacieron de nuevo, nacidos de arriba, Joh 3: 3, Joh 3: 5, Joh 3: 6, etc. e hizo hijos de Dios por la influencia del Espíritu Santo, Gál 5: 6. Los primeros eran apóstatas de la religión verdadera, estos últimos eran aquellos entre los que se conservaba y cultivaba. El Dr. Wall supone que los primeros versículos de este capítulo deberían ser parafraseados así: "Cuando los hombres comenzaron a multiplicarse en la tierra, los principales hombres tomaron esposas de todas las hermosas mujeres pobres que escogieron. Había tiranos en la tierra en aquellos días; y también después de los días antediluvianos, los hombres poderosos tenían conexiones ilegales con las mujeres inferiores, y los niños que surgieron de este comercio ilícito eran los renombrados héroes de la antigüedad, de quienes los paganos hicieron sus dioses ".

Este comentario habla sin remilgos de ninguna clase:  Como aquí se hace una distinción entre los hombres y los llamados hijos de Dios, generalmente se supone que se pretende la posteridad inmediata de Caín y la de Seth. Los primeros fueron meros hombres, como la naturaleza caída puede producir, hijos degenerados de un padre degenerado, gobernados por el deseo de la carne, el deseo del ojo y el orgullo de la vida. Los otros eran hijos de Dios, no ángeles, como algunos han soñado, sino aquellos que, de acuerdo con la doctrina de nuestro Señor, nacieron de nuevo...  Los primeros eran apóstatas de la religión verdadera, estos últimos eran aquellos entre los que se conservaba y cultivaba...  Había tiranos en la tierra en aquellos días; y también después de los días antediluvianos, los hombres poderosos tenían conexiones ilegales con las mujeres inferiores, y los niños que surgieron de este comercio ilícito eran los renombrados héroes de la antigüedad, de quienes los paganos hicieron sus dioses.

  Este Comentario expresa claramente cuanto se ha venido diciendo en el sentido de que aquellos girorim no eran hombres de gran estatura sino personas de carácter irascible, déspota y altivo delante de Dios.

Capítulo VII
¿Qué significan las palabras de Job 38:7? 

Cuando alababan juntas todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios.

El modo en que Job 38:7 fue escrito es la delicia de la tradición que invariablemente ha planeado la doctrina de un grupo de ángeles que, sin que Dios se diera cuenta, se escaparon de la gloria para venir a la tierra a relacionarse con mujeres. Notoriamente no es la Santa Escritura hebrea la usada para tal apoyo sino la tristemente célebre Septuaginta cuyo autor anónimo hizo de las cuyas cambiando la escritura original para incluir sus propias ideas.

Cuando fueron hechos los astros loáronme con gran voz todos mis ángeles. Job 38:7(versión de la LXX por Junemann).

Para ese autor desconocido, posiblemente de creencias gnósticas, los hijos de Dios eran ángeles. Parece que todas las Biblias en Español inequívocamente traducen “hijos de Dios” apegándose al texto hebreo, la única versión que se aparta hacia interpretaciones antojadizas fue la Septuaginta.

Esto hizo para apoyar su misma idea referente a Job 1:6 en donde el texto hebreo escribe hijos de Dios mientras que la LXX lo destruye y construye uno nuevo: ángeles de Dios.

La opinión general afirma que Job 38:7 necesariamente  se refiere a ángeles puesto que  el texto habla del momento en que Dios desarrollaba la Creación en momentos cuando el hombre aún no había sido formado con lo cual no hay lugar para pensar que los hijos de Dios hayan sido los descendientes de Set.

El apego a ese a las Escrituras hebreas no da lugar para a pensar en que los hijos de Dios aquí mencionados puedan ser ángeles. Con todo, existen al menos dos aspectos en los que se debe pensar:

Primero. Obsérvese que la LXX cambia el texto y dice que los ángeles se alegraron cuando Dios creó las estrellas. Esto es una idea extraña pues no existe razón por la cual los ángeles se hayan alegrado por la creación estelar. Tal supuesta alegría habría sido posible cuando el hombre fue formado ya que fue creado a imagen y semejanza del Creador. Restemos importancia a la LXX y confirmemos el texto hebreo: Cuando alababan juntas todas las estrellas del alba y se regocijaban todos los hijos de Dios. Desconozco si existe alguna versión que se base en la LXX, más bien las que he consultado se basan en el hebreo.

El text hebreo proporciona un hecho interesante que posiblemente no es tomado en cuenta, tal es el orden de las ideas.

Se infiere que los ángeles fueron creados antes que los astros y la tierra, por consiguiente, el orden lógico del texto debería ser: Cuando se regocijaban los hijos de Dios y las estrellas del alba alababan. Sin embargo la idea está invertida. ¿Fue eso casualidad inadvertida o una relación escrita a propósito? El escudriñador de las Escrituras debiera pensar seriamente en esto.

Asimismo, no se dicen las razones por las cuales las estrellas del alba y los hijos de Dios se regocijaban, pero es muy probable que al haber escrito este texto como aparece, el Escritor de Job tenía en mente una idea diferente a la que hoy se tiene. ¿Qué alababan las estrellas del alba, su misma creación? No parece razonable imaginar que ellas se regocijaran de su misma creación, es seguro que el texto significa algo muy diferente.

Segundo. La respuesta a un mejor entendimiento de Job 38:7 está en poner atención al estilo en que las ideas eran plasmadas. Considérense otros casos similares:

Encamíname en tu verdad, y enséñame. Salmo 25:5.

Aunque aparentemente el salmista habla de dos cosas diferentes en realidad sólo habla de una con énfasis. Encaminar y enseñar es lo mismo enfatizando el propósito.

Y se cerraron las fuentes del abismo, y las cataratas de los cielos. Génesis 8:2.

Fuentes del abismo y cataratas son lo mismo.

¿Has entrado tú hasta los profundos de la mar, y has andado escudriñando el abismo? Job 38:16.

Aquí la profundidad de la mar y abismo son lo mismo.

Y tronó en los cielos Jehová, y el Altísimo dio su voz; granizo y carbones de fuego. Salmo 18:13.

Aquí tronar y dar su voz son lo mismo.

Los cielos cuentan la gloria de Dios, y la expansión denuncia la obra de sus manos. Salmo 19:1.

 Aquí cielos y expansión son lo mimo.

Cuando el polvo se ha convertido en dureza, y los terrones se han pegado unos con otros. Job 38:38.

Aquí polvo duro y terrones son lo mismo.

Las aguas se endurecen a manera de piedra, y congélase la haz del abismo. Job 38:30.

Aquí endurecerse las aguas y congelarse es lo mismo

En fin, hay una cantidad considerable de textos en los cuales las redundancias mediante el uso de diferentes palabras refuerzan la idea para significar lo mismo.

Así, la duplicación de ideas usando dos palabras diferentes para significar una sola cosa es exactamente el mismo caso que ocurre en Job 38:7 en cuyo texto las estrellas del alba y los hijos de Dios son lo mismo en vez de dos cosas diferentes; el orden en que el texto está escrito como se dice en la columna izquierda lo confirma.