Gén 3:1 “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho...

Gén 3:14 Y Jehová Dios dijo a la serpiente: Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida.

Gén 3:15 Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón.”.

El relato de los dos primeros capítulos del libro de Génesis es uno de los más informativos respecto a cómo todas las cosas visibles e invisibles, tangibles e intangibles vinieron a existir. Dos capítulos en los cuales está resumido todo cuanto el Altísimo creó. Resumido de tal manera que la larga lista de todo cuanto encierra la Creación apenas abarca dos páginas. Esas páginas contienen una lista bastante larga de narraciones de las cuales el significado de algunas puede alcanzarse escudriñando la Palabra, lo cual es precisamente lo que en este estudio vamos a hacer.

Creación de los seres terrenos

“Luego dijo Dios: "Produzca la tierra seres vivientes según su especie: bestias, serpientes y animales de la tierra según su especie". Y fue así. E hizo Dios los animales de la tierra según su especie, ganado según su especie y todo animal que se arrastra sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno” . Génesis 1:24-25.

Proviniendo del poder creativo del Altísimo, nada carece de valor, por el contrario, desde aquello que por su pequeñez escapa de la vista humana, hasta lo más grande, todo es una obra de arte, perfecta en el sentido que le corresponde, a ninguno le falta ni le sobra sino que existe exactamente como debe ser. Cada uno con la figura y tamaño que debe tener, con el modo de moverse para avanzar que debe tener, con su modo de comunicarse que debe tener. Interesante como lo es, al hablar acerca de los animales, Génesis 3:1 dice que “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Jehová Dios había hecho” .

Dentro del folclore Cristiano se dicen dos cosas: Que el diablo tomó forma de serpiente, y que el diablo se introdujo en una serpiente. Cualquiera de estas dos suposiciones inmediatamente apoya la idea tradicional de que el diablo, antes de convertirse en diablo, era un ángel bueno y de singular belleza, cuya idea no encuentra apoyo en la Palabra de Dios sino en opiniones personales que no encuentran tolerable apoyar la declaración de Génesis 3:1 en el sentido de que esta serpiente haya sido creada a la par de los otros animales, con la notable diferencia de que fue creada astuta “más” que el resto de animales. Es de aclarar que los animales no fueron creados astutos en sentido negativo, pero la serpiente sí lo fue, de manera que esta palabra “más”, usada en la Reina Valera 1995 sirve para poner de manifiesto la característica de que fue dotada desde el momento en que fue creada.

Si la tradición no hubiera errado imaginando un ángel de dotes especiales que se rebeló contra Dios y por lo cual fue lanzado en tierra, entonces no tendría dificultades para entender Génesis 3:1 (Vea el estudio “Satanás”).

Quizás de algo serviría hacer diferencia entre la serpiente y las serpientes, porque esta fue creada con instintos homicidas como está escrito: “Vosotros sois de vuestro padre el diablo, y los deseos de vuestro padre queréis hacer. Él ha sido homicida desde el principio y no ha permanecido en la verdad, porque no hay verdad en él. Cuando habla mentira, de suyo habla, pues es mentiroso y padre de mentira.” . (Juan 8:43), en cambio las serpientes, junto con el resto de animales fue creada sin intenciones de causar daño. Grande y notable diferencia por cierto, y serviría para entender que la serpiente y las serpientes, aunque creadas a la misma vez, son diferentes.

De acuerdo a estas palabras del Señor, la serpiente ha sido la misma desde el momento que fue creada, y nunca ha estado o permanecido en la verdad porque nunca ha habido en ella verdad.

Las versiones de la Biblia realizadas hasta el presente, vierten el texto de Génesis 3 con el mismo significado, no importa si las palabras empleadas sean diferentes, el significado es el mismo; por ejemplo:

La versión de Torres Amat traduce:

“Era, la serpiente el animal más astuto de todos cuantos animales había hecho el Señor Dios sobre la tierra. Y dijo a la mujer: ¿Por qué motivo os ha mandado Dios que no comieseis de todos los árboles del paraíso?”.

La Biblia de Jerusalén traduce:

“La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho. Y dijo a la mujer: «¿Cómo es que Dios os ha dicho: No comáis de ninguno de los árboles del jardín?»” .

La versión de Martín Nieto traduce:

“La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que el Señor Dios había hecho. Y dijo a la mujer: "¿Es cierto que os ha dicho Dios: No comáis de ningún árbol del jardín?".”.

La Nueva Versión Internacional traduce: “

La serpiente era más astuta que todos los animales del campo que Dios el Señor había hecho, así que le preguntó a la mujer: ¿Es verdad que Dios les dijo que no comieran de ningún árbol del jardín?”.

La Biblia de las Américas traduce:

“Y la serpiente era más astuta que cualquiera de los animales del campo que el SEÑOR Dios había hecho. Y dijo a la mujer: ¿Conque Dios os ha dicho: "No comeréis de ningún árbol del huerto"?”

Puesto que todas las versiones de la Biblia traducen de la misma manera, resulta fácil notar dos cosas: La serpiente, aunque era más astuta que el resto de animales, es mencionada habiendo sido creada al mismo tiempo. La otra característica mencionada es la forma corporal claramente definida del diablo.

Lo que Génesis 3 no dice

Como se acaba de decir, Génesis es un relato resumido, como tal, omite describir muchas cosas sumamente interesantes, varias de ellas se refieren a la serpiente, más adelante se hablará de ellas.

Pues bien, el diablo es una serpiente con una particularidad peculiar como es la de engañar y de distorsionar lo que Dios dice. Esa peculiaridad la hace diferente de otras serpientes y del resto de animales.

Pablo, en 2 Corintios 11:3 dice:

“Pero temo que, así como la serpiente con su astucia engañó a Eva, vuestros sentidos sean también de alguna manera extraviados de la sincera fidelidad a Cristo,”.

Revelaciones 12:9 declara:

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él”.

Una es la forma corporal de la serpiente, la cual es mencionada repetidas veces en la Palabra. Notoriamente, no existe en toda la Sagrada Escritura alguna alusión a que haya habido alguna vez cuando el diablo haya sido ángel, ni mucho menos un ángel de singular belleza como las historias folclóricas Cristianas lo engalanan. Tampoco dice que Dios le haya cambiado su forma corporal. Mucho menos es mencionado que él, de sí mismo, haya cambiado la forma que Dios le dio.

La Sagrada Escritura lo menciona con una sola forma la cual es la original, la que es mencionada desde Génesis hasta Revelaciones.

Imaginar lo que la Palabra no dice, como lo han hecho las leyendas Cristianas, es entrar en conflicto al no poder coordinar correctamente los diferentes textos que ella menciona, sobre todo Revelaciones capítulo 12 en donde aparece una batalla, y al dragón y sus ángeles siendo echados en tierra. Esa escena es tomada como apoyo para afirmar que el diablo era bueno, y que por haber sido derrotado por Miguel, fue lanzado del cielo a la tierra. Imaginariamente, esa batalla es ligada con las escenas de Génesis 3 en la cual el supuesto exángel es presentado como una serpiente. Lo cierto es que las escenas de Revelaciones 12 sucedieron no menos de 4000 años después de las escenas del Edén. ¿Cómo podía aparecer en Edén como ángel caído, transformado en serpiente, siendo que la batalla en el cielo iba a suceder miles de años más tarde?

Sostener la idea del diablo caído del cielo es hacer difícil de entender aquellos textos que son sencillos y sin dificultad de entender.

El diablo es una serpiente como dicen los textos citados, como tal se le coloca junto al resto de animales, de otra manera ¿cuál podría ser el propósito del texto sagrado al decir que “La serpiente era más astuta que todos los animales del campo” ? ¿Se argumentará que este texto de la Reina Valera de 1995 no necesariamente dice que la serpiente fue creada a la par de los otros animales? Talvez sí, con todo, la Biblia de Jerusalén transcribe diferente al decir: “La serpiente era el más astuto de todos los animales del campo que Yahveh Dios había hecho” . ¿Qué se puede decir de esta traducción? ¿Acaso no es cierto que todas las versiones dan por cierto que la serpiente astuta es un animal del campo?

El diablo es una serpiente creada al mismo tiempo que el resto de animales. Esto es lo que la tradición desconoce aunque el registro de la Creación así lo establece. Lo que pasa es que esta serpiente, aunque fue creada junto con el resto de animales, fue dotada de habilidades únicas, exclusivas, entre ellas la de engañar e inducir. Ningún otro animal fue dotado de semejantes características. Otra de sus características es su longevidad, pues vivirá entretanto dure este mundo.

Siendo ésta una serpiente, lo notorio que de ella se dice es que era más astuta que el resto de animales, mas no se dan más detalles de su figura. Pero aunque Génesis 3:1 nada dice de cómo es esa serpiente, otros pasajes de la Santa Escritura la describen con amplios detalles como se verá más adelante.

Relatos distorsionados

La serpiente, posteriormente conocida como Satán (hebreo), y Diablo (griego), es un ser terreno, creado a la par de todos los animales, esto es lo que se mira al considerar Génesis 3:1 y 14, de hecho, nunca hubo la más mínima fracción de tiempo en que haya estado en el cielo como lo presentan las historias extrabíblicas; tampoco tiene acceso al cielo para visitarlo cuando lo desee. (Job 1:6 no dice que los hijos de Dios y Satán hayan ido al cielo a presentarse ante el trono de Dios, e incluso tampoco hay texto donde a los ángeles se les identifique como hijos del Altísimo.)

La narración acerca de unos ángeles que vinieron a unirse con mujeres para engendrar hijos de enorme tamaño, y que después de esa unión volvieron al cielo, y que allá fueron apresados para ser castigados, sólo pertenece a la literatura apócrifa israelita. Esas narraciones imaginarias de ángeles que vinieron a la Tierra y que después regresaron a su lugar, se encuentran en el primer libro de Enoc a partir del capítulo 6.

Ese libro, escrito por manos anónimas, del cual los eruditos comentan que su aparecimiento puede ser fechado allá por el siglo II antes de Cristo, corresponde al tiempo de enorme inestabilidad espiritual y civil del pueblo, que fallaba al no poder obedecer la Ley. Durante ese tiempo floreció el tipo de literatura apocalíptica con el supuesto propósito de alentar un mejor porvenir para el pueblo.

Lo curioso de todo es que ese libro de Enoc, que por supuesto no es el Enoc mencionado en Génesis 5:23, ni tampoco él escribió ese libro, no menciona ninguna serpiente, ni mucho menos a la serpiente de Génesis 3, asimismo declara a un tal Semyaz, y no a Satán, como líder de esos imaginarios ángeles rebelados.

Si se quisiera comparar al Enoc genuino, de Génesis 5, con el Enoc de la narración imaginaria, fácilmente se concluirá en la dificultad de hacer encajar los hechos, ya que el genuino Enoc murió muchos años antes de la narración del libro que lleva su nombre.

Aún más, ese relato de ángeles rebelados toma los días del diluvio como punto de partida, lo cual significa que esa imaginaria rebelión angélica sucedió poco más o menos 1500 años después de la maldición de la serpiente en el Edén. O sea que mientras la serpiente, que es el diablo y Satanás yacía aquí en la tierra bajo maldición, el apócrifo Enoc menciona “otros ángeles”, con el tal semyaz como líder, que se rebelaron contra Dios, luego, mediante juego mental, las exposiciones exegéticas populares hacen aparecer que el diablo y sus ángeles fueron arrojados en tierra. En realidad, a un razonamiento formal le es imposible tomar todos esos elementos para formar una idea coherente.

¿De dónde viene toda esa literatura acerca de sucesos imaginarios? Viene de los gnósticos de aquellos días. A esa creencia filosófico-religiosa, enemiga del relato sagrado, se debe toda la abundante literatura.

Así entonces, si se da crédito a la Sagrada Escritura se debe abandonar la idea acerca de un diablo angelical al menos por tres razones: 1) Ese ángel de belleza sin par, creado en el cielo, que fue castigado por Dios por haberse rebelado, y ha sido puesto en cadenas hasta el gran día del juicio final, es una historia imaginaria forjada por el gnosticismo. 2) Ese susodicho ángel y sus acciones no encajan con la narración de Génesis 3:1,14. 3) Es imaginario pesar que todos los ángeles rebelados contra Dios fueron encerrados en cadenas de obscuridad como aparece en 2 Pedro 2:4 mientras que al diablo se le haya dejado libre para que cause daño sobre la tierra.

Génesis 3:1 es una comparación acerca de animales creados aquí en la tierra, y si la serpiente antigua, que es el diablo, no hubiera sido creada junto con ellos, carecería de razón que el texto lo mencionara.

Por supuesto que es notoria la diferencia entre este animal y el resto de animales, y lo es porque fue dotada de capacidades que ningún otro animal posee, incluyendo su longevidad. Y es diferente porque es el único animal que va a ser lanzado al lago de fuego en el día final junto con su simiente.

Con todo, la verdad permanece inamovible, esa verdad es que el diablo fue creado aquí en la tierra, y su nombre original es “la serpiente”, posteriormente es identificada como Satán (Hebreo) y Diablo (Griego).

Génesis 3:14 es claro énfasis de su relación con el resto de animales, de otra manera ¿con qué propósitos se le habría declarado «maldita entre todos los animales del campo»?

La maldición

“Y Jehová Dios dijo a la serpiente: --Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida” . Génesis 3:14.

Aquella acción malintencionada de la serpiente hizo que la pareja cometiera el error de toda su vida; un error que los hizo culpables de haber transgredido la ley que les prohibía comer el fruto de un árbol específico. Lamentablemente, no sólo ellos tendrían que padecer las consecuencias de su desafortunada acción sino todos sus descendientes. Hasta el día de hoy, los efectos de aquella culpa pesan terriblemente sobre cada humano.

El momento vino en que la voz del Creador fue escuchada llamando al hombre quien junto con su mujer estaban escondidos porque sentían vergüenza de su desnudez. No pudiendo esconderse más tuvo que enfrentar la situación que era imposible evitar.

Las excusas nada valieron, pero sirvieron para avanzar hasta llegar a la fuente de donde la iniciativa había provenido. La culpa recayó sobre aquel animal, que habiendo sido creado con características diferentes a las del resto de animales, fue la causante de tanta adversidad. En la mejor oportunidad la serpiente había puesto en práctica sus habilidades malintencionadas.

La sentencia del Creador cayó fulminante, con un poder tan terrible que hasta el día de hoy pesa sobre la serpiente maligna: “ Por cuanto esto hiciste, maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo. Sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida ”.

Dos sentencias hay aquí, cada una puede resultar enteramente difícil de entender si se trata de buscarle una interpretación que encaje en la satisfacción de millones de Cristianos. Esas dos son: “Sobre tu vientre te arrastrarás y polvo comerás todos los días de tu vida”.

Ambas declaraciones fueron escritas para entenderse a la letra, sin atribuirles significados diferentes al que el entendimiento percibe; pero el problema puede surgir si se rechaza la verdad de Génesis 3:1, 14 en el sentido de que el diablo es una serpiente, físicamente similar al resto de serpientes con la gran diferencia que fue dotada por el Creador de habilidades y poderes exclusivos extraordinarios. Porque entretanto los animales fueron creados para vivir en paz y tranquilidad al lado del hombre, esta serpiente fue creada para poner a prueba la estabilidad de la humanidad del mismo modo que lo hizo con la primera pareja.

Ninguna serpiente ha caminado jamás por no haber sido dotada de patas, todas se arrastran; igual fue con esta serpiente porque tampoco fue dotada de patas; y se le maldijo diciéndole que iba a arrastrarse, porque aun con todo y sus grandes habilidades que le fueron dadas, su movimiento seguiría siendo igual al del resto de serpientes.

El Cristianismo debiera despojarse de la idea que los pintores y la tradición le han figurado en el sentido de que el diablo es un ángel con alas y con cuerpo similar al de los hombres, porque semejantes figuras contradicen a la Palabra de Dios que claramente la identifica cómo es desde su creación.

Si la lectura de la Palabra respecto a que el diablo se arrastra es difícil de encajar en el entendimiento de los lectores, mucho más lo será aceptar que su comida sea el polvo de la tierra, ¿no es cierto?

A unos animales Dios dio por comida la hierba del campo, otros se volvieron depredadores incluyendo las serpientes, pues se alimentan de otros animales; pero a esta le fue ordenado comer tierra.

Por lo que dice el relato de Génesis, la serpiente astuta no fue creada maldita, sino en la misma calidad de todos los otros animales, pero por haber actuado malamente, con propósitos perversos, cayó sobre ella la terrible sentencia que la tiene marcada para ser la única criatura de entre todos los animales que va a ser lanzada al lago de fuego. La sentencia del Creador fue:

“maldita serás entre todas las bestias y entre todos los animales del campo”.

Por lo que este texto dice, Dios no maldijo a las serpientes en general, ni a ningún otro animal, sino sólo a ésta, de donde resulta incoherente imaginar que, por haber aquella serpiente hecho pecar a la humanidad, todas las serpientes están bajo la misma maldición.

Al parecer, esto es difícil de ser asimilado por el entendimiento, con todo, si la Palabra lo dice, entonces es verdad, y como tal debe tomarse.

Las cosas cambiaron

A partir del pecado algunas cosas fueron modificadas para adecuarlas a la condición pecaminosa de la humanidad, entre los cambios están:

El Edén . Aparentemente el Edén dejó de existir; claro que digo «aparentemente», porque la Escritura no dice que haya dejado de existir. El querubín fue colocado como guardián para cuidarlo y para evitar que los humanos entraran al lugar. Pero no sólo a la pareja le fue prohibido el acceso sino también a sus descendientes. Por cierto que Adán vivió hasta unos cientos de años antes del diluvio; eso dice que los descendientes de la pareja conocían el lugar mas no tenían acceso.

El diluvio arrasó con todo, y desde entonces no hubo más necesidad del querubín guardián, y no lo hubo porque el Edén fue quitado de la vista, y el lugar donde está es desconocido.

El río . El río que salía del Edén no terminó, pero por razones obvias está desaparecido.

La serpiente . La serpiente, de la cual este estudio trata, fue quitada de la vista humana, y aunque se mueve entre los humanos no nos es posible mirarla. Como humanos sentimos su presencia y su poder hostigador, mas no la vemos.

La morada del diablo

Adán y Eva fueron expulsados del Edén, a él nunca jamás volverían, el querubín puesto por Dios para guardarlo se los impediría.

Pero no sólo a la pareja le fue prohibido entrar a aquel lugar, a la serpiente, junto con el resto de animales también le fue prohibido. Nunca jamás el Edén volvería a ser visitado por nadie porque la presencia de cualquier ser terreno es presencia de pecado, porque incluso los animales, siendo inocentes, sufrieron las consecuencias del pecado de Adán, así dice Pablo en Romanos 8:20:

“La creación fue sujetada a vanidad, no por su propia voluntad, sino por causa del que la sujetó”.

El que la sujetó no fue Dios como pudiera pensarse, sino el hombre, que con su desacierto involucró no sólo a sus descendientes sino a toda la creación. Así, nadie manchado por el pecado volvería a entrar a Edén. De esa manera la impecabilidad del lugar permanecería intacta.

A los tres les fue asignado un lugar para vivir: Los humanos y los animales viven en la superficie de la tierra, la serpiente en la parte inferior, en las profundidades cavernosas de la tierra a las cuales se les identifica como abismo. Obsérvese el siguiente texto:

“En aquel día Jehová castigará con su espada dura, grande y fuerte a Leviatán, la serpiente veloz, a Leviatán, la serpiente tortuosa; y matará al dragón que está en el mar”. Isaías 27:1.

No existe un animal marino de semejantes características que sea conocido por la ciencia. Pero aunque no sea conocido no significa que no exista. Este animal es literal, incluso el profeta está hablando de algo que viene sobre él de parte de Dios; de no ser literal ¿cuál sería la razón para anunciarle castigo? Además, es una serpiente veloz, o escurridiza, como traducen otras versiones de la Biblia. También es descrita como “tortuosa”, cuya palabra también equivale a retorcida.

En Isaías, esta serpiente es identificada como Leviatán, cuyo nombre está oculto, o sea es desconocido, con todo, desde mi punto de vista, la palabra Leviatán es sinónimo de dragón y de serpiente puesto que las tres palabras ocurren en el mismo contexto para identificar al mismo animal.

Es curioso que el Creador anuncie que lo va a castigar, y aún más curioso es que el único animal que va a ser castigado es la serpiente, la cual va a ser lanzada al lago de fuego en el juicio final.

Maravillosamente, Revelaciones 12:9 refuerza Las palabras de Isaías 27:1 al señalar específicamente la identificación de la serpiente y el dragón, que es el diablo. El texto dice:

“Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás”.

La Santa Escritura nunca menciona dos serpientes que van a ser castigadas por Dios sino sólo una, lo cual significa que ambas serpientes, y ambos dragones son el mismo animal.

El Génesis 3 no se menciona cuál iba a ser su morada después de haber engañado a la pareja, pero Isaías lo declara, él dice que mora en el mar, ¿cree usted al profeta Isaías? El diablo no habita en la tierra, ni habita en el espacio que miramos cuando alzamos los ojos, sino que habita en el mar.

Otra vez afirmo que este dragón, o leviatán, o serpiente, está en el mar, o sea, su lugar de habitación es el mar; esto, además de ser una declaración de Dios por medio de Isaías, está testificado por Job, a quien Dios le dice:

“Job 41:1 ¿SACARAS tú al leviathán con el anzuelo, O con la cuerda que le echares en su lengua?

Job 41:2 ¿Pondrás tú garfio en sus narices, Y horadarás con espinas su quijada?

Job 41:3 ¿Multiplicará él ruegos para contigo? ¿Hablaráte él lisonjas?

Job 41:4 ¿Hará concierto contigo para que lo tomes por siervo perpetuo?

Job 41:5 ¿Jugarás tú con él como con pájaro, O lo atarás para tus niñas?

Job 41:6 ¿Harán de él banquete los compañeros? ¿Partiránlo entre los mercaderes?

Job 41:7 ¿Cortarás tú con cuchillo su cuero, O con asta de pescadores su cabeza?

Job 41:8 Pon tu mano sobre él; Te acordarás de la batalla, y nunca más tornarás.

Job 41:9 He aquí que la esperanza acerca de él será burlada; Porque aun a su sola vista se desmayarán.

Job 41:10 Nadie hay tan osado que lo despierte.

Job 41:11 ¿Quién me ha anticipado, para que yo restituya? Todo lo que hay debajo del cielo es mío.

Job 41:12 Yo no callaré sus miembros, Ni lo de sus fuerzas y la gracia de su disposición.

Job 41:13 ¿Quién descubrirá la delantera de su vestidura? ¿Quién se llegará a él con freno doble?

Job 41:14 ¿Quién abrirá las puertas de su rostro? Los órdenes de sus dientes espantan.

Job 41:15 La gloria de su vestido son escudos fuertes, Cerrados entre sí estrechamente.

Job 41:16 El uno se junta con el otro, Que viento no entra entre ellos.

Job 41:17 Pegado está el uno con el otro, Están trabados entre sí, que no se pueden apartar.

Job 41:18 Con sus estornudos encienden lumbre, Y sus ojos son como los párpados del alba.

Job 41:19 De su boca salen hachas de fuego, Centellas de fuego proceden.

Job 41:20 De sus narices sale humo, Como de una olla o caldero que hierve.

Job 41:21 Su aliento enciende los carbones, Y de su boca sale llama.

Job 41:22 En su cerviz mora la fortaleza, Y espárcese el desaliento delante de él.

Job 41:23 Las partes momias de su carne están apretadas: Están en él firmes, y no se mueven.

Job 41:24 Su corazón es firme como una piedra, Y fuerte como la muela de abajo.

Job 41:25 De su grandeza tienen temor los fuertes, Y a causa de su desfallecimiento hacen por purificarse.

Job 41:26 Cuando alguno lo alcanzare, ni espada, Ni lanza, ni dardo, ni coselete durará.

Job 41:27 El hierro estima por pajas, Y el acero por leño podrido.

Job 41:28 Saeta no le hace huir; Las piedras de honda se le tornan aristas.

Job 41:29 Tiene toda arma por hojarascas, Y del blandir de la pica se burla.

Job 41:30 Por debajo tiene agudas conchas; Imprime su agudez en el suelo.

Job 41:31 Hace hervir como una olla la profunda mar, Y tórnala como una olla de ungüento.

Job 41:32 En pos de sí hace resplandecer la senda, Que parece que la mar es cana.

Job 41:33 No hay sobre la tierra su semejante, Hecho para nada temer.

Job 41:34 Menosprecia toda cosa alta: Es rey sobre todos los soberbios...”

¡Ésta es la descripción exacta de la serpiente que era más astuta que todos los animales del campo que el Altísimo creó!

Ésta es la descripción que Génesis 3:1 omite, y por lo cual popularmente se piensa que el diablo tomó forma de serpiente para engañar a Eva; y que por haber adoptado esa forma es que Dios maldijo a todas las serpientes.

Éste animal es uno que no tolera que lo hostiguen o inciten. A nada le teme, y es tan osado que incluso tentó a su creador proponiéndole que lo adorara. Con él no se puede jugar.

Es un ser del mar al cual nunca nadie podrá pescar. Cuando se arrastra deja marcado por donde va. Con su resuello hace hervir las profundidades donde habita. Y, aunque es serpiente, no es igual a las otras. No se menciona ni su tamaño ni lo grueso de su cuerpo, sólo se dice que es rolliza y retorcida.

Después de la amplia descripción que de él se da, se dice que es el rey de los soberbios. Y Cristo dice que es el padre de la mentira, y homicida desde el principio.

Otra vez, este trasfondo claramente señala el mar como su morada. Salmos 104:26 lo menciona viviendo en el mar en el cual se entretiene y 74:14 lo menciona como habiendo sido vencido en el desierto a favor de los Israelitas.

El abismo: Las profundidades

Este subtítulo sirve para informar que dentro de la Sagrada Escritura aparecen como mínimo 32 versos en los cuales es mencionado el abismo; una lectura de ellos orienta a concluir que abismo significa “profundidad”. Ese abismo, o profundidad, puede referirse a las alturas de los cielos y del espacio o a las profundidades del mar y de la tierra. Lo más profundo del mar, hasta ahora descubierto, sobrepasa los once kilómetros.

Se explica esto con el propósito de evitar que el lector se confunda al leer en las Escrituras donde aparece esta palabra y piense que sea el abismo o profundidades del espacio donde vive la serpiente, porque de ese animal está declarado que vive en el mar. En el abismo.

En Job se lee:

“Las aguas se endurecen como piedra y se congela la faz del abismo.”. Job 38:30.

Este texto claramente identifica la superficie del mar mencionándola como la superficie del abismo. El tiempo de invierno, cuando las temperaturas descienden a muchos grados bajo cero, las aguas de los mares y ríos en algunas regiones del mundo se congelan de tal manera que vehículos de gran tonelaje corren sobre el hielo sin ningún peligro. Entiéndese pues, que el abismo es el mar.

Otro texto que menciona el abismo, que es morada del mal, es Lucas 8 que relata un suceso interesante:

“8:27 Al llegar él a tierra, vino a su encuentro un hombre de la ciudad, endemoniado desde hacía mucho tiempo; no vestía ropa ni habitaba en casa, sino en los sepulcros.

8:28 Al ver a Jesús, lanzó un gran grito, y postrándose a sus pies exclamó a gran voz:

--¿Qué tienes conmigo, Jesús, Hijo del Dios altísimo? Te ruego que no me atormentes.

8:29 (Jesús le ordenaba al espíritu impuro que saliera del hombre, pues hacía mucho tiempo que se había apoderado de él; y lo ataban con cadenas y grillos, pero, rompiendo las cadenas, era impelido por el demonio a los desiertos.)

8:30 Jesús le preguntó: --¿Cómo te llamas? Él dijo: --Legión. Muchos demonios habían entrado en él

8:31 y le rogaban que no los mandara al abismo.

8:32 Había allí un hato de muchos cerdos que pacían en el monte; y le rogaron que los dejara entrar en ellos. Él les dio permiso.

8:33 Entonces los demonios salieron del hombre y entraron en los cerdos, y el hato se precipitó por un despeñadero al lago, y se ahogó.

8:34 Los que apacentaban los cerdos, cuando vieron lo que había acontecido, huyeron y dieron aviso en la ciudad y por los campos.

8:35 Y salieron a ver lo que había sucedido; vinieron a Jesús y hallaron al hombre de quien habían salido los demonios sentado a los pies de Jesús, vestido y en su cabal juicio; y tuvieron miedo.”. (el subrayado es por énsasis)

Aquel hombre estaba poseído por malos espíritus o demonios que lo atormentaban de muchas maneras. Sucio, maloliente y desnudo; con una fuerza tan terrible que ni las cadenas podían contenerlo, en la soledad vivía, por eso habitaba en los sepulcros.

Viendo al Señor encaminarse hacia ellos, se le adelantaron moviendo al hombre a postrarse delante de él y reclamando, dijeron: “Te ruego que no me atormentes”. Para el diablo, la presencia del Hijo de Dios significaba impedimento de acción.

Lo interesante para nuestro estudio, son las palabras de los demonios, pues no querían ser enviados de vuelta a su lugar de morada, por eso rogaron al Señor: que no los mandara al ˜ . La mención del abismo no debiera pasarse inadvertida, sencillamente porque ese es el lugar de su habitación. Ellos querían moverse libremente sobre la tierra en vez de estar encerrados.

Seguramente la historia acerca del endemoniado ha sido citada miles de veces en sermones, y ha sido leída en lo personal incontables veces, pero... ¿Se ha reparado en estas palabras de los demonios? ¿Por qué mencionan el abismo? ¿Qué tiene que ver el abismo con ellos? Estas, y otras preguntas podrían surgir, sin embargo, en estudio sirven para enfatizar que la morada del diablo o serpiente, junto con su simiente, es el abismo. Aquellos espíritus inmundos no querían volver a su morada porque su propósito es causar daño a los humanos, por lo cual andan en el aire buscando corazones, mentes y cuerpos débiles que puedan darles un lugar dónde vivir. No quieren estar encerrados en la cueva de su padre.

Al tiempo señalado

“Vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años. Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engañara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil años ”. Revelaciones 20:1-3

Durante unos 4000 años la serpiente no se preocupó por engañar a las naciones sencillamente porque el engaño a la primera pareja fue suficiente para abarcar a toda la humanidad.

Durante ese tiempo no tuvo necesidad de poner tropiezos a nadie, después de todo, habiendo hecho caer a la primera pareja se había anotado un enorme éxito puesto que todos sus descendientes estaban condenados a la muerte eterna: Vendidos a la idolatría, al crimen, a la venganza, a la conquista al robo, etc. Lo único que tenía que hacer era mantenerlos en ese estado; nada difícil por cierto ya que la ponzoña del pecado es transmitida de generación a generación.

Pero el tiempo transcurrió, y el momento vino en que el Hijo de Dios debía venir a la Tierra a cumplir su misión de pagar el rescate por la humanidad a fin de proporcionarles la puerta por donde escapar de la muerte eterna hacia la vida eterna.

Con su muerte Cristo venció al diablo quien hasta el último momento trabajó tratando de desanimarlo para que no cumpliera la misión que el Padre le había encomendado.

A partir de haber sido vencido en el Calvario, las cosas cambiaron totalmente. Ahora iba a tener que impedir que la humanidad escuchara las buenas nuevas, y que los redimidos no alcanzaran la vida eterna. Ahora sí tenía que ponerse a trabajar con verdadero tesón.

Dos textos de la Santa Escritura mencionan qué pasó después de haber sido vencido por Cristo:

“Por lo cual alegraos, cielos, y los que moráis en ellos. ¡Ay de los moradores de la tierra y del mar!, porque el diablo ha descendido a vosotros con gran ira, sabiendo que tiene poco tiempo”. Revelaciones 12:12.

Habiendo sido vencido, el imperio del diablo fue destruido, y él derribado de su trono y vencido, o echado en tierra. Aquellos tiempos de poca actividad cuando era el señor del imperio de la muerte habían terminado. Haber sido vencido lo llenó de ira, y ahora había que buscar planes cómo hacer que la creación sufriera los efectos de su derrota.

Obsérvese que este texto menciona a los moradores de la tierra y del mar . Todavía no entiendo de qué modo los moradores del mar, o criaturas del mar, estén padeciendo las consecuencias de la ira del dragón cuya morada como se ha visto anteriormente, es el mar. Pero una cosa es cierto, en su ira, la destrucción de la obra del Creador es lo único que le queda, ya que a él no lo pudo vencer cuando estuvo en la tierra.

Desde la muerte del Salvador del mundo, el diablo está lleno de ira debido a su fracaso, por eso los moradores de la tierra están siendo fuertemente convulsionados por él por medio de guerras, enfermedades, inestabilidades políticas, asesinatos masivos, muerte a causa de degeneración moral, y mucho más.

Otro texto similar al de Revelaciones, que mencionan qué pasa con el diablo es 1 Pedro 5:8

“Sed sobrios y velad, porque vuestro adversario el diablo, como león rugiente, anda alrededor buscando a quien devorar.”.

Sabiendo que su imperio había sido destruido, la única alternativa disponible era activar sus malas intenciones yendo tras los humanos para desestabilizarlos y de esa manera causarles daño hasta hacerlos partícipes del castigo eterno que a él le está aguardando.

Bien que está consiguiendo su propósito aunque no en el amplio sentido como fue antes de venir Cristo a morir, puesto que algunos miles lo han vencido siguiendo el ejemplo del Salvador. Contra ellos nada puede porque ellos están tomados de la mano de su Señor, y aunque al presente el maligno los hace sufrir golpeándolos de diferentes maneras, ellos no ceden a la presión, saben que su decisión de alcanzar el reino es el peor golpe que pueden asestarle; eso lo llena de rabia.

Respecto a las palabras de Pedro, no es que él esté diciendo que el diablo puede cambiar su forma original de serpiente a león, sino que sus palabras sirven para que los redimidos tengan una idea de la fiereza y empeño conque el diablo está arremetiendo, “sabiendo que le queda poco tiempo” como dice Revelaciones.

Hoy por hoy, el diablo y sus compañías están trabajando activamente. Trabajando contra el mundo, contra los redimidos y contra las criaturas del mar.

De donde ha salido, allí volverá

«“Vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años. Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engañara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil años ”. Revelaciones 20:1-3»

Este texto acaba de ser citado en la página anterior, es citado aquí para comentar lo siguiente.

La serpiente, o dragón ha estado agitada severamente desde que fue vencida en la cruz; aquellos siglos de poca actividad durante los cuales reinó la muerte, terminaron. Venido Cristo todo cambió para ella: Sabe que le queda tiempo antes de ser lanzada al lago de fuego, por lo cual su trabajo es incesante en todo el mundo. Pero antes de su destrucción final viene el reino de paz que Cristo va a establecer sobre la tierra. Un reino de mil años, de tranquilidad, de estabilidad y de grandísima prosperidad mundial. Para que ese maravilloso período comience es necesario primero impedir que la serpiente esté activa; de esa manera la gracia divina será sentida por toda la humanidad que esté presente.

El ángel que viene trae una llave: Esa llave abre y cierra la caverna en las profundidades del abismo. Asimismo trae una cadena. Tanto la llave, como la cadena, son literales, es decir, ni son simbólicas ni imaginarias; son objetos de verdad. No está mencionado de qué material están fabricadas, pero aunque no se mencione, tanto la llave como la gran cadena son objetos literales.

No importa qué tan escurridiza sea la serpiente, el ángel que la va a atar no tendrá ninguna dificultad para prenderla.

El texto dice que el ángel la va a prender, la va a atar, y la va a lanzar al abismo y la va a encerrar. Estando encadenada será sellada, lo cual significa que por mucho que intente desligarse de su atadura, no podrá. Lo último que el ángel hace en cerrar con llave la caverna donde la serpiente vive.

De su morada ha salido para dañar a la humanidad, a su morada será lanzada, atada y sin poder continuar con su malvada labor.

Toda habilidad y toda actividad le será cortada totalmente. En semejante condición será incapaz de inundar la tierra con su simiente. El mundo entero estará limpio de malicias espirituales. Entonces la libertad será realidad porque no habrán malicias espirituales que desestabilicen a las personas por medio de malos pensamientos y malos sentimientos y malas acciones.

No importa qué tan fiera sea esa serpiente, ni qué tan horrible sea; el ángel ni le tiene a esa fiereza ni a lo horrible que es, porque contra los seres celestiales nada puede.

La serpiente y su simiente

“Pondré enemistad entre ti y la mujer, y entre tu simiente y la simiente suya; esta te herirá en la cabeza, y tú la herirás en el talón”. Génesis 3:15.

Este texto es intrigante porque menciona la simiente de la mujer y la simiente de la serpiente. De estas dos simientes el consenso general infiere que la simiente de la mujer es Cristo. Pero nada se dice acerca de quién o quienes son la simiente de la serpiente, lo cual lleva a inferir que esa simiente es desconocida. Claro que la palabra simiente identifica la descendencia de ambas, y si bien identificar a Cristo como la simiente de la mujer trae sensación de tranquilidad a la persona, seguramente conocer la simiente de la serpiente resultará sorprendente, y más sorprendente aún será conocer el modo cómo trabaja y contra quien trabaja.

Si el humano tuviera capacidad de alternar con el mundo de los espíritus entonces fácilmente concluiría que la simiente de la serpiente suman miles de millones, y no están en algún lugar lejano sino aquí mismo en la Tierra, y no están pasivos sino activos, alternando con los humanos. Podría yo identificarlos como enjambres de malicias espirituales chocando contra los humanos, tratando de introducirse en ellos.

La información cerca de esa simiente debe ser buscada dentro de la Santa Escritura pues es la única fuente que proporciona todos los datos que llevan a identificarla.

La simiente de la serpiente son ángeles

No se piense que estoy diciendo que esa simiente son ángeles arrojados del cielo a la Tierra, porque no estoy diciendo eso. La creencia de ángeles lanzados a la Tierra debido a supuesta rebelión contra Dios proviene del gnosticismo como ya se ha dicho arriba, y por supuesto no posee apoyo en la Palabra de Dios, de hecho apoyar ideas respecto a ángeles caídos del cielo es apoyar ideas paganas.

Aunque casi por lo general el Cristianismo usa la palabra ángel para identificar a los seres celestiales al servicio de Dios, esa palabra no es exclusiva de ellos. Ángel es una palabra de origen Griego, y en esa lengua se usa ampliamente para identificar a alguien o a algo que es portador de algún mensaje. Así, la persona que lleva una comunicación o mensaje a otra es un ángel o mensajero. Para los inversionistas la baja en la bolsa de valores es mensajero de quiebra económica. El llamado urgente del doctor a su paciente después de haber obtenido el resultado de los exámenes es un mensajero que anuncia que las cosas no andan bien. Así pues, la palabra ángel, tanto en la Sagrada Escritura como en el ambiente familiar, no siempre identifican a seres celestiales sino a alguien o a algo que porta un mensaje. Entender esto es necesario para quienes estudian la Palabra de Dios para hacer diferencia entre los seres celestiales y las personas o cosas portadoras de algún mensaje.

En 2 Corintios 12:7 se lee:

“Y para que la grandeza de las revelaciones no me exaltara, me fue dado un aguijón en mi carne, un mensajero de Satanás que me abofetee, para que no me enaltezca;”.

Por la mención de este “aguijón en la carne”, parece que el apóstol padecía de algún problema físico que le causaba dolor y le estorbaba para llevar una vida normal; posiblemente haya sido un problema de los ojos, esto podría ser así ya que por el gran afecto que por él sentían los Gálatas, ellos habrían estado dispuestos a darle sus ojos (Gálatas 4:5).

Pablo se refiere a este aguijón como un mensajero de Satanás, en el texto griego dice que era un ángel de Satanás.

Este texto sirve de apoyo para sostener que la palabra ángel no siempre se refiere a seres celestiales sino aquello que es portador de algo. Este ángel, o aguijón en la carne, le causaba abatimiento físico al apóstol.

Santiago 2:25 menciona los dos mensajeros israelitas que fueron escondidos por Rajab. El texto griego dice que eran ángeles. Este texto también refuerza lo que digo en el sentido de que la palabra ángel en el texto Griego no siempre es usada para identificar seres celestiales, sino también a humanos y a los malos espíritus.

La simiente del diablo son ángeles, o sea portadores de odio, de destrucción, de malos deseos, de lujuria, de malos pensamientos, de malas intenciones, de deseos de venganza, de desestabilidad, etc.

Lo que quizás no es sabido es que esos mensajeros del diablo poseen forma, porque nada hay que sea sin forma

La grotesca imagen de la simiente

Muchas cosas están ocultas a la mirada humana; y lo están porque la capacidad del espíritu para soportar fuertes impresiones es limitada. El Creador limitó el sentido de la vista del humano para evitarle que viviera horrorizado ante la presencia de millones de espíritus de grotesca figura empeñados en introducirse en su cuerpo.

Pero porque esas grotescas criaturas no pueden ser vistas por el humano es que fácilmente se le introducen y lo manipulan y lo torturan hasta volverlo el ser más miserable de toda la creación. Porque eso que se le llama adicción no es otra cosa que malicias espirituales que viviendo dentro de la persona la mantienen incapaz de rechazar lo dañino para vivir una vida de tranquilidad.

Son las malicias espirituales la simiente de la serpiente, las cuales andan por todo el mundo, y se han apoderado de los humanos para inducirlos al crimen, a las guerras, a las masacres, etc. Porque tales seres , introducidos en la persona hacen reaccionar el alma para que sienta malos sentimientos; y manipulan el corazón para que experimente malos pensamientos, y dominan la carne hasta tornar al humano en un ser miserable, incapaz de sobreponerse a los males que destruyen sus órganos.

¿Qué pasaría si nuestra vista fuera capaz de mirar la serpiente antigua según está descrita por el profeta Isaías? La pareja en Edén no tuvo dificultad de estar frente a frente con ella porque el miedo, producto del pecado, les era inexistente. Pero si ese animal fuera visto por nosotros hoy, seguramente causaría un impacto de fatales consecuencias. Porque no puede ser visto es que con verdadera facilidad se mueve en el mundo de los humanos con sus millones de malicias que son su simiente.

¿Una forma de tantas?

¿Qué forma puede poseer la simiente de la serpiente? La pregunta es interesante, porque aunque son seres invisibles a los humanos, no por eso dejan de poseer una forma.

Revelaciones 9:1-11 dice:

“El quinto ángel tocó la trompeta, y vi una estrella que cayó del cielo a la tierra. Y se le dio la llave del pozo del abismo. Abrió el pozo del abismo, y del pozo subió humo como humo de un gran horno, y el sol y el aire se oscurecieron por el humo del pozo. Del humo salieron langostas sobre la tierra, y se les dio poder, como el poder que tienen los escorpiones de la tierra. Se les mandó que no dañaran la hierba de la tierra, ni cosa verde alguna ni ningún árbol, sino solamente a los hombres que no tuvieran el sello de Dios en sus frentes. Pero no se les permitió que los mataran, sino que los atormentaran cinco meses; y su tormento era como el tormento del escorpión cuando hiere al hombre. En aquellos días los hombres buscarán la muerte, pero no la hallarán; ansiarán morir, pero la muerte huirá de ellos. El aspecto de las langostas era semejante a caballos preparados para la guerra; en las cabezas tenían como coronas de oro, sus caras eran como caras humanas, tenían cabello como cabello de mujer y sus dientes eran como de leones; tenían corazas como corazas de hierro y el ruido de sus alas era como el estruendo de muchos carros de caballos corriendo a la batalla; tenían colas como de escorpiones, y también aguijones, y en sus colas tenían poder para dañar a los hombres durante cinco meses. Sobre ellos tienen como rey al ángel del abismo, cuyo nombre en hebreo es Abadón, y en griego, Apolión”.

Grotesca como lo es, esta narración despierta en sus lectores el deseo de saber a qué se refiere todo eso y a qué tiempo corresponde su aparecimiento. Incluso los Testigos de Jehová dicen que estas langostas son ellos mismos, que salieron del pozo del abismo a atormentar a la gente (Apocalipsis, página 145).

Los amantes de las profecías indudablemente buscan sucesos e imágenes que a su juicio correspondan con esas langostas y su aparecimiento atormentando a los hombres. Seguramente habrá que esperar un poco para conocer el tiempo de su aparecimiento; porque si bien casi por lo general se piensa que este suceso pertenece al pasado, en lo personal pienso que vendrá en tiempo futuro.

Obsérvese que este texto de Revelaciones dice que al quinto ángel abrió el “ pozo del abismo ”. En este texto la palabra pozo no se refiere a uno que sea igual a los que se excavan en la tierra pasa sacar agua; más bien este es un lugar en el abismo, o sea, un lugar en las profundidades del mar que es la morada asignada por Dios a la serpiente. De ese lugar salieron unas langostas con una figura claramente detallada; tan detallada es que inmediatamente conduce a entender que esos animales poseen una figura específica, horrorosa por cierto. No está dicho acerca de su tamaño, sin embargo, ese tamaño es suficiente para reunir todas las características que el texto menciona: Cara humana, cabello de mujer (dentro del contexto bíblico la mujer posee cabello largo), sus dientes, como de león, en sus cabezas poseen una protuberancia que se asemeja a coronas, tienen poder para herir al humano con resultados como los que provienen de la picada de un escorpión. Etc.

Su lugar de habitación es la misma del dragón: el abismo .

Los límites de entendimiento a que estoy sujeto no me permiten todavía conocer acerca de la variedad de figuras grotescas que poseen la simiente de la serpiente. Con todo, esta figura descrita en Revelaciones es horrible.

Esas malicias espirituales van a arremeter contra la humanidad causándole dolor, o sea, desestabilizándola de diferentes maneras. Semejante acometida va a ser de las más fuertes, no comparable a la labor diaria que hoy están llevando a cabo.

El rey de esos animales, su señor, su padre, es la serpiente antigua que mora en el lugar de donde esos animales de extraña figura emergen.

Los redimidos y su lucha

“Porque no tenemos lucha contra sangre y carne, sino contra principados, contra potestades, contra los gobernadores de las tinieblas de este mundo, contra huestes espirituales de maldad en las regiones celestes.”. Efesios 6:12.

Las malicias espirituales, o simiente de la serpiente, cual enjambres de abejas asesinas, se mueven en el aire; todas buscando oportunidad para introducirse en la mente y corazón de todos los humanos, incluyendo a los redimidos: No permitirles acceso es la lucha de cada uno. Esta lucha es de todos los días y en todo momento. La simiente de la serpiente no descansa ni de día ni de noche, incluso cuando la persona duerme; ¡cuánto bien se hace la persona a sí misma al orar al Altísimo antes de acostarse a dormir, porque el Altísimo manda sus ángeles para protección!

Los redimidos no están exentos del daño de las malicias espirituales, por eso es necesaria la lucha mencionada por Pablo para no permitirles entrar. Jesucristo advierte a sus hijos diciendo:

«Cuando el espíritu impuro sale del hombre, anda por lugares secos buscando reposo, pero no lo halla. Entonces dice: «Volveré a mi casa, de donde salí». Cuando llega, la halla desocupada, barrida y adornada. Entonces va y toma consigo otros siete espíritus peores que él, y entran y habitan allí; y el estado final de aquel hombre viene a ser peor que el primero» Mateo 12:43-45».

La lucha del redimido se refiere a no permitir que esas malicias espirituales, o espíritus impuros, o simiente de la serpiente, penetren en su cuerpo, o en su mente, o en su alma.

Nadie ignora que el fruto del diablo es odio, rencillas, malas intenciones, perjuicio, engaño, y cientos de manifestaciones. Todas ellas asignadas a su simiente, para tratar de influir en la mente y corazón. Su intento es fuerte porque proviene de aquel que perdió la batalla contra su Creador.

Cuando a estas malicias espirituales se les permite acceso, entonces los redimidos actúan sin temor a Dios haciendo cosas que no pertenecen a los redimidos.

Ni la serpiente, ni su simiente poseen poder para dañar a los humanos, pero pueden dañarlos si los humanos lo permiten.