Introducción

Seguramente el nacimiento de Cristo es apasionante y a la vez intrigante. Apasionante porque trata nada menos que de nuestro bendito Salvador a quien no tenemos cómo pagar su obediencia al Padre Eterno que lo envió a la Tierra a morir a favor de la humanidad, y por decirlo en palabras sencillas, el acontecimiento es tan apasionante que la literatura y la música no terminan de abordarlo a través de los siglos.

Pero no sólo el fuego de la alegría salta cuando se trata de conocer de cerca su persona, la fecha de su nacimiento ha permanecido vedada para miles de millones de personas que sin lugar a dudas han empleado su iniciativa, su ingenio y recursos históricos para conocer la fecha sin haber alcanzado su propósito de manera satisfactoria

Pienso que hasta la fecha nadie ha dicho alguna vez que tomar la Palabra de Dios como única fuente de información acerca de eventos históricos sea fácil, pero para tópicos como el nacimiento de Cristo, es la única fuente.

Este asunto ha estado sin solución para millones a través de los siglos porque quienes pudieron haber dado la información exacta fueron los apóstoles, pero ellos nada dicen en sus escritos, lo cual hace suponer que esa información se la llevaron a la tumba, por que su prioridad fue anunciar las buenas nuevas de salvación a través del beneficio de la muerte redentora, lo demás al parecer les careció de importancia.

Con todo y la falta de información escrita, todavía queda la pregunta si la enseñanza verbal de los Apóstoles incluyó dar respuesta a las congregaciones que alguna vez pudieron haber preguntado acerca de cómo el Creador de cielos y Tierra vino a nacer y dónde y cuándo; lamentablemente, las penosas circunstancias a que fueron sometidas las iglesias de Dios a partir del siglo II e. C., que no aceptaron el liderazgo de los obispos más tarde conocidos como padres de la Iglesia, pudo haber evitado que la información, si es que la conocieron, fuera divulgada. Toda información al respecto se perdió.

Los intentos del cristianismo de los siglos siguientes al siglo I fueron vanos. Las autoridades de la Iglesia buscaron una solución hasta que finalmente encontraron una que a través de los siglos en nada ha ayudado a quienes han buscado la verdad; y es que en su búsqueda por una solución se cometió uno de los más grandes desaciertos; pues en su propósito de establecer la fecha del nacimiento del Salvador tomó de los paganos sus festivales con los cuales honraban a sus dioses.

La Iglesia de los siglos posteriores a la iglesia de los Apóstoles tenía el propósito de“cristianizar”las masas paganas sin que los métodos fueran relevantes; se interesó más por aumentar en número que en apegarse a la enseñanza de la Escritura.

El asunto fue de esa manera porque los obispos líderes que la estaban formando leían la Palabra de Dios, pero no la entendían, en cambio estaban familiarizados con festivales paganos puesto que en ellos habían vivido; de allí fue que al haber ingresado a la Iglesia no les fue necesario despojarse de ellos sino vestirlos con un atavío de cristianismo.

Desde que el pecado inundó a la humanidad el hombre ha estado en busca de la comunión perdida con Dios, siempre tratando de encontrar el sustituto que llene el vacío que quedó en su conciencia desde que el Altísimo se alejó de su lado.

A causa de haber roto esa comunión el hombre dio inicio a la idolatría, lo cual fue el recurso con el cual pensó sustituir la incomparable presencia de su Dios del cual se alejó para siempre.

Fue a partir de aquella desventurada acción de desobedecer a la recomendación hecha en el Edén, de no comer del árbol prohibido, que nació la adoración al sol, a la luna, a las estrellas, a las tempestades, al fuego, etc. Todo, porque el apoyo y confianza en Dios, ahora ausente, debía ser sustituida con algo imaginariamente sobrenatural, algo con lo cual hacerse la idea de un ser superior al cual adorar, pertenecer y servir devotamente.

Por el registro de la Santa Escritura puede concluirse que la adoración al sol fue la primera idea que vino a la mente de los desposeídos quienes a su vez la heredaron a sus hijos; de esa manera la adoración al sol fue alcanzando naciones y culturas hasta llegar a convertirse en una herencia celosamente guardada. Hasta el tiempo presente la adoración al sol, de manera directa, no ha cesado en algunos pueblos del mundo; y la adoración Cristiana, en ese día, está fuertemente arraigada.

La Religión Cristiana no adora al sol pero (con conocimiento de causa o sin él) lo honra; esa honra está manifestada en la observancia del primer día de la semana, que era el día en que los paganos adoraban al sol. Los obispos fundadores de la Iglesia (no me refiero a la iglesia del siglo I sino a la Iglesia con I mayúscula), no tuvieron problemas con el emperador romano que ordenaba a sus súbditos en todo el Imperio honrar ese día por que del paganismo desde donde emigraron lo trajeron consigo a la Iglesia.

El argumento de los obispos sobre el cual se basó la reverencia a ese día estuvo en que en él Dios dio inicio a la semana de la Creación; otros obispos optaron por argumentar que en ese día adoraban al “sol de justicia”, que es Cristo. Lo importante, como se puede mirar en sus escritos, no era obedecer a la observancia del sábado ordenado por Dios sino la continuación de la adoración en el día del sol como la habían hecho en sus religiones ancestrales.

Además de haber continuado sosteniendo el primer día de la semana, la Religión, tomó muchos templos paganos que hasta la fecha permanecen en función, en sus paredes y lugares predominantes es notable la representación del sol sin que eso actualmente sea motivo de cuidado.

El síntesis puede decirse que millones de personas en la actualidad no adoran al sol de manera directa, pero lo honran al reposar en el día que los paganos escogieron para su adoración.

Parte I
La Saturnalia

Saturno, del Latín Saturnus, es el nombre dado en la religión romana al dios griego Cronos.

Lo siguiente es un fragmento acerca del diálogo entre Cronos y el sacerdote sobre la SATURNALIA, escrito por Luciano de Samosata (125-181 d.C.),(poeta e historiador).

“Sacerdote. Cronos, tú eres la autoridad ahora, entiendo yo; a ti son dirigidos nuestros sacrificios y ceremonias; ahora, ¿cómo puedo estar seguro de obtener si te pregunto acerca de esta santa temporada?

Cronos. Mejor deberías de asegurarte mentalmente por qué orar, a menos que esperes que tu gobernante sea un clarividente y conozca qué quieres preguntar. Entonces haré lo mejor para no desilusionarte.

Sacerdote. Oh, Ya he hecho eso desde hace mucho tiempo. No originalmente acerca de eso, la cosa usual, favor, riqueza, mucho oro, propietario de tierras, las de esclavos, suaves y vistosas ropas, plata, mar l, de hecho, todo eso o vale nada. Lo mejor de Cronos, dame algo de eso; tu sacerdote debería obtener algo de tu gobierno, y no ser sólo el hombre que tenga que irse sin alcanzar todo en su vida.

Cronos. !Por supuesto! Ultra verde; eso no es mío darlo. Así que no te desilusiones; pídele eso a Zeus, él estará nuevamente al mando dentro de poco. Mi monarquía es limitada, ¿ves? Para comenzar, sólo duro una semana y se termina Yo soy una persona privada, sólo un hombre en la calle. Segundo, durante mi semana la seriedad no está permitida, no se permiten los negocios. La bebida, y emborracharse, algarabía, juegos y muertes, nombramiento de reyes y estas de esclavos, cantar desnudos, palmoteo de manos temblorosas, y zambullir las cabezas con rostros de corcho en agua como congelada. y cosas semejantes son las cosas sobre las cuales yo presido. Pero las grandes cosas, salud, oro y tales cosas las distribuye Zeus según su voluntad…”.

Este diálogo entre el dios Cronos y un sacerdote presenta lo que en la realidad era la saturnalia: un tiempo de ocio, de libertinaje, de orgías, de despilfarro. En sí era una de las festividades populares en el Imperio Romano.

Era un tiempo de esparcimiento, de perdón, de tolerancia, y desorden; un tiempo festivo durante el cual el deseo de ser “buena gente” era predominante. Un tiempo cuando los amos se volvían buenos y condescendientes con los esclavos y los trataban con toda consideración, la historia dice que incluso los amos servían a los esclavos.

Tristemente célebre fue el momento cuando la Iglesia optó por mostrar en realidad que su propósito no era educar a los paganos con la pureza del evangelio sino el de mezclar el evangelio con festivales paganos.

Así, cuando ese festival fue introducido, se le quitó la viñeta de saturnalia y se le colocó una que decía navidad, tomándose en cuenta que el sentido de tolerancia no terminó.

La Enciclopedia Británica dice:

“El gran festival de Saturno, la Saturnalia vino a ser el más popular de los festivales romanos, y su influencia todavía se siente en la celebración de Navidad y en el Año Nuevo en el mundo occidental

Originalmente, la Saturnalia era celebrada el 17 de Diciembre pero más tarde la celebración se extendió durante siete días. Era el festival más alegre del año: los trabajos y los negocios eran suspendidos; los esclavos recibían libertad temporal para que dijeran e hicieran lo que les gustara; algunas restricciones morales cesaban; y los regalos eran intercambiados...”

Para muchos lectores esto puede parecer nuevo, pero para otros no lo es pues la literatura que informa a este respecto es enteramente abundante. Quienes desconocen el origen de la celebración del festival de la Navidad debieran conocer lo que cada año celebran, porque a decir verdad aún hoy en día continúan dando vida a aquella celebración pagana, con la única variante que la han vestido de festival cristiano. Pero aun hay más, la Wikipedia dice:

“Las Saturnales se celebraban por dos motivos que ahora mencionamos:

En las fechas a comienzos de año en honor al dios saturno. Al triunfo de un victorioso general ( esta del triunfo);

Las primeras se celebraban del 17 al 23 de diciembre en honor a Saturno, Dios de la agricultura, a la luz de velas y antorchas se celebraba el n del período más oscuro del año y el nacimiento del nuevo período de luz, o nacimiento del Sol Invictus, 25 de diciembre, coincidiendo con la entrada del sol en el signo de Capricornio (solsticio de Invierno). Probablemente las Saturnales fueran la fiesta esta de la finalización de los trabajos del campo, celebrada tras la conclusión de la siembra de invierno, cuando el ritmo de las estaciones dejaba a toda la familia campesina, incluidos los esclavos domésticos, tiempo para descansar del esfuerzo cotidiano.

Eran siete días de bulliciosas diversiones, banquetes e intercambio de regalos. Las estas comenzaban con un sacrificio en el templo de Saturno (en principio el dios más importante para los romanos hasta Jupiter al pie de la colina del Capitolio, la zona más sagrada de Roma, seguido de un banquete público al que estaba invitado todo el mundo. Los romanos asociaban a Saturno con el dios prehelénico Cronos, que estuvo en activo durante la edad de oro de la tierra. Durante las Saturnales, los esclavos eran frecuentemente liberados de sus obligaciones y sus papeles cambiados con los de sus dueños.

Posteriormente, el nacimiento del sol y su nuevo período de luz fueron sustituidos por la Iglesia, quien hizo coincidir en esas fechas el nacimiento de Jesús de Nazaret con el objetivo de acabar con las antiguas celebraciones. Gradualmente las costumbres paganas pasaron al Día de Año Nuevo, siendo asimiladas finalmente por la esta cristiana que hoy en día se conoce universalmente como el Día de Navidad.”

Navidad es la saturnalia Cristiana

En una maniobra bastante ingeniosa, la Iglesia hizo coincidir el significado y celebración de la Saturnalia, la cual terminaba el 25 de Diciembre con el nacimiento del sol invicto, estableciendo ese mismo día el nacimiento de Jesús. De manera que, como se acaba de decir, lo que los Cristianos celebran hoy con disfraz de Navidad no es otra cosa que la antigua festividad romana de la Saturnalia, que era un tiempo de relajamiento, de permisión, de embriaguez, de regalos, etc.

Así, durante siglos la Iglesia sostuvo, y continúa sosteniendo el 25 de diciembre como el día del nacimiento de Cristo, siempre obviando la verdad acerca del origen pagano de esa fecha, todo por que ninguna autoridad religiosa ha podido alguna vez descubrir la fecha verdadera del nacimiento del Salvador.

Parte II
Mes del nacimiento de Jesús (Revelando la verdad)

No han sido pocos los intentos de establecer el mes en que el Salvador de mundo nació. Lectores asiduos de la Palabra, comentarios de la Biblia, enciclopedias, diccionarios de la Biblia y hasta aficionados, han tratado de encontrar pistas que conduzcan al punto clave sin que al final de sus intentos hayan concluido con una respuesta satisfactoria, siempre la duda permanece, tras una duda otra se levanta porque el empeño por probar suerte persiste sin alcanzar la ansiada recompensa.

Ahora el lector va a conocer la gran verdad, la verdad maravillosa, la verdad que muchos a través de los siglos han tratado de encontrar sin haberlo logrado.

Comencemos

La clave que conduce a la verdad la proporciona Lucas. El Evangelio de Lucas ha estado allí por dos mil años, gritando sin que su voz haya sido escuchada.

En el capítulo 1. En el prólogo de su Evangelio él dice:

“Habiendo muchos tratado de poner en orden la historia de las cosas que entre nosotros han sido ciertísimas”.

Por sus palabras fácil es mirar que incluso en los días en que él escribió había bastante interés por conocer de manera detallada todos los datos relacionados con el Señor, pero por lo visto, todo intento había quedado corto tal como sucede hoy en día, porque los investigadores no acudieron a la fuente que les pudo haber conducido a la verdad.

Escritores y más escritores hoy en día continúan abarrotando los estantes de las librerías con abundantes obras, todos hablando acerca de la vida y muerte del Cordero de Dios; curiosa y notoriamente, la experiencia muestra que los empeños siempre se quedan cortos porque ninguno consigue llegar hasta el punto central; como sucede actualmente así fue en el tiempo de los Apóstoles. Muchos trataron, y muchos continúan tratando de poner en orden la realidad de las cosas.

En lo personal puedo advertir que aquellos muchos fueron personas que de una u otra manera estaban relacionadas con el Evangelio; personas cuyo interés era recoger datos relacionados a la identidad, procedencia y destino del Hijo de Dios, pero por las palabras de Lucas se mira que sus empeños no contaron con las fuentes de información completas, por lo cual cuanto escribieron quedó incompleto en puntos críticos en los cuales la información debía ser específica y concreta. De esa manera Lucas dice que todos los intentos fueron sin fruto.

Lucas 1:2

“tal como nos lo enseñaron los que desde el principio lo vieron por sus ojos, y fueron ministros de la palabra;”

A diferencia de aquellos muchos, Lucas no divagó, por el contrario, él fue directamente a las fuentes que conocían la verdad acerca del autor de las Buenas Nuevas. De esas fuentes, que fueron: Sus compañeros, las Escrituras Hebreas y María; de todos ellos compiló la información hasta en el más mínimo detalle.

¿Quién mejor que María pudo ser la fuente de donde recabó todos los datos que lo llevaron a conocer el mes en que Cristo nació? José y María fueron las fuentes fidedignas que conocían el desarrollo del Señor, lamentablemente de José nada sabemos, pero de María poseemos bastante información, y sabemos que de ella los Apóstoles obtuvieron toda la información que deseaban.

Verso 3

“me ha parecido también a mí , después de haber entendido todas las cosas desde el principio con diligencia, escribírtelas por orden, oh buen Teófilo..

Por supuesto que el relato de Lucas dirigido a Teó lo no trató exclusivamente de la fecha del nacimiento del Señor sino de su origen celestial, de su desarrollo como niño, adolescente y joven, y cuál fue su ministerio hasta llegar a la muerte. Pero la información que proporciona en su escrito nos es a nosotros suficiente para establecer lo que hoy nos proponemos aclarar.

Muchos habían tratado, pero los frutos siempre habían sido insatisfactorios, debido a eso él decidió escribir lo que sin lugar a dudas fue el relato más completo acerca del ministerio del cual nuestra salvación vino a ser maravillosa realidad.

Verso 4

“para que conozcas la verdad de las cosas en las cuales has sido enseñado..”

No sólo Teó lo recibió la información sino todo el mundo pues el “evangelio de Lucas” es una verdadera joya que junto al escrito de Mateo son la fuente de información más completa acerca del Salvador del mundo desde su nacimiento hasta su muerte.

Parte III
Y el registro del nacimiento fue como sigue (Lucas 1:5-13)

“1:5: Hubo en los días de Herodes, rey de Judea, un sacerdote llamado Zacarías, de la clase de Abías; y su mujer, de las hijas de Aarón, llamada Elisabet.

1:6: Y eran ambos justos delante de Dios, andando sin reprensión en todos los mandamientos y estatutos del Señor.

1:7: Y no tenían hijo, porque Elisabet era estéril, y ambos eran avanzados en días.

1:8: Y aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios por el orden de su vez,

1:9: conforme a la costumbre del sacerdocio, salió en suerte a poner el incienso, entrando en el Templo del Señor.

1:10: Y toda la multitud del pueblo estaba fuera orando a la hora del incienso.

1:11: Y se le apareció el ángel del Señor puesto en pie a la derecha del altar del incienso.

1:12: Y se turbó Zacarías viéndolo, y cayó temor sobre él.

1:13: Mas el ángel le dijo: Zacarías, no temas; porque tu oración ha sido oída, y tu mujer Elisabet te engendrará un hijo, y llamarás su nombre Juan..

Esta es la información de más valor que la Escritura presenta; esta es la clave para abrir la puerta de la investigación acerca del nacimiento de Cristo; a partir de aquí vamos a iniciar nuestro recorrido.

“Los días de Herodes” son de poca importancia y nada tienen que ver con el nacimiento, en lugar de eso el sacerdote Zacarías merece toda la atención.

De este sacerdote Lucas proporciona información importante:

  1. era de la clase de Abías.
  2. estaba casado con Elisabet.
  3. Ambos eran ancianos, de edad avanzada y sin hijos.
  4. Zacarías estaba ejerciendo su ministerio.
  5. Un ángel se le apareció y le anunció que iba a ser padre, y al hijo que iba a nacer debía ponerle por nombre Juan.

Zacarías era descendiente de Abías, y como tal estaba intitulado para servir en el sacerdocio. Los israelitas tenían gran cuidado en preservar vivo el registro genealógico de cada familia, por lo cual les era fácil conocer la tribu a que pertenecían y quiénes eran sus antepasados, por eso hoy sabemos de quién descendía este anciano sacerdote lo cual es verdaderamente importante para nuestro estudio; tan importante que sin ese registro el presente estudio no sería posible de leer.

El turno del sacerdote Abías

El siguiente registro detalla cómo el rey David dispuso las familias sacerdotales para servir en el tabernáculo.

Para nombrar a cada sacerdote, y el tiempo en que debía servir, tuvo que comenzar desde el tiempo cuando Dios instituyó el sacerdocio a su servicio, lo cual ocurrió en el desierto camino hacia la tierra prometida. Y el registro de 1 Crónicas 24:1-31 es como sigue:

24:1 También los hijos de Aarón tuvieron sus repartimientos. Los hijos de Aarón: Nadab, Abiú, Eleazar e Itamar.

24:2: Mas Nadab, y Abiú murieron antes que su padre, y no tuvieron hijos; Eleazar e Itamar tuvieron el sacerdocio.

24:3: Y David los repartió, siendo Sadoc de los hijos de Eleazar, y Ahimelec de los hijos de Itamar, por sus turnos en su ministerio.

24:4: Y los hijos de Eleazar fueron hallados más, cuando fueron contados, que los hijos de Itamar; y los repartieron así: De los hijos de Eleazar había dieciséis cabezas de familias paternas; y de los hijos de Itamar por las familias de sus padres, ocho.

24:5: Los repartieron, pues, por suerte los unos con los otros; porque de los hijos de Eleazar y de los hijos de Itamar hubo príncipes del santuario, y príncipes de Dios.

24:6: Y Semaías escriba, hijo de Natanael, de los levitas, los escribió delante del rey y de los príncipes, y delante de Sadoc el sacerdote, y de Ahimelec hijo de Abiatar, y de los príncipes de las familias de los sacerdotes y levitas; y adscribían una familia a Eleazar, y a Itamar otra.

24:7: Y la primera suerte salió por Joiarib, la segunda por Jedaías;

24:8: la tercera por Harim, la cuarta por Seorim;

24:9: la quinta por Malquías, la sexta por Mijamín;

24:10: la séptima por Cos, la octava por Abías;

24:11: la novena por Jesúa, la décima por Secanías;

24:12: la undécima por Eliasib, la duodécima por Jaquim;

24:13: la decimatercera por Hupa, la decimacuarta por Jesebeab;

24:14: la decimaquinta por Bilga, la decimasexta por Imer;

24:15: la decimaséptima por Hezir, la decimaoctava por Afses;

24:16: la decimanovena por Petaías, la vigésima por Hezequiel;

24:17: la vigesimaprima por Jaquín, la vigesimasegunda por Gamul;

24:18: la vigesimatercera por Delaía, la vigesimacuarta por Maazías.

24:19: Estos fueron contados en su ministerio, para que entrasen en la Casa del SEÑOR, conforme a su costumbre, en el ministerio de Aarón su padre, de la manera que le había mandado el SEÑOR Dios de Israel.

24:20: Y de los hijos de Leví que quedaron, de los hijos de Amram, Subael; y de los hijos de Subael, Jehedías.

24:21: Y de los hijos de Rehabías, Isías el principal.

24:22: De los izharitas, Selomot; e hijo de Selomot, Jahat.

24:23: Y de los hijos de Jerías: Amarías el segundo, el tercero Jahaziel, el cuarto Jecamán.

24:24: Hijo de Uziel, Micaía; e hijo de Micaía, Samir.

24:25: Hermano de Micaía, Isías; e hijo de Isías, Zacarías.

24:26: Los hijos de Merari: Mahli y Musi; hijo de Jaazías, Beno.

24:27: Los hijos de Merari por Jaazías: Beno, y Soham, Zacur e Ibri.

24:28: Y de Mahli, Eleazar, el cual no tuvo hijos.

24:29: Hijo de Cis, Jerameel.

24:30: Los hijos de Musi: Mahli, Edar y Jerimot. Estos fueron los hijos de los levitas conforme a las casas de sus familias.

24:31: Estos también echaron suertes, contra sus hermanos los hijos de Aarón, delante del rey David, y de Sadoc y de Ahimelec, y de los príncipes de las familias de los sacerdotes y levitas; el principal de los padres contra su hermano menor.

Seguramente leer genealogía resulta tedioso y aparentemente sin fruto, sin embargo, si se pone atención a las familias y sus descendientes, y las razones por las que aparece su nombre registrado en su lugar, seguramente la lectura de las Escrituras Griegas de Nuevo Pacto respecto al nacimiento de Jesucristo serían mejor asimiladas.

El verso 10 dice que a Abías le fue asignado el octavo turno, de allí es que para nuestro estudio centrar la atención en este turno es crítico.

Esto significa que cuando Lucas 1:8 dice “Aconteció que ejerciendo Zacarías el sacerdocio delante de Dios, según el orden de su vez”, quiere decir que el estaba trabajando en el octavo turno o clase, en el mismo mes asignado a su antepasado Abías. El paso siguiente es conocer en qué tiempo funcionaba ese turno.

Obsérvese que la palabra griega para vez, de Lucas 1:5, es ἐφημερίας (poco más o menos “efemerias”), cuya palabra viene equivaliendo a servicio o turno, y se usa para especificar el tiempo asignado en que el sacerdote tenía que trabajar. Y Zacarías trabajaba en el octavo turno.

Ahora que ya conocemos el turno de Zacarías, vamos a establecer el mes en que ese turno correspondía.

El calendario israelita da comienzo con el mes de Abib, así lo declaró el Señor Dios en Éxodo 12:2.

“Este mes os será cabeza de los meses; éste os será primero en los meses del año.”

El calendario israelita nació en los días en que el pueblo estaba para salir del cautiverio, y aunque el verso 2 no menciona el nombre, en Éxodo 13:4 agrega:

“Vosotros salís hoy, en el mes de Abib”.

Este es el mes en que el pueblo salió de la cautividad, y por ser ese evento de gran importancia fue declarado por Dios como el primero del año. Originalmente es el único mes con nombre entre todos los meses del calendario, los otros son identificados de manera ordinal, es decir, segundo, tercero, etc.

Asimismo, parece que estos meses constaban de 30 días cada uno según se puede ver analizando el tiempo que duró el diluvio, en el cual los meses son de 30 días exactos, lo cual hacen años de 360 días exactos.

Es generalmente aceptado que el mes de Abib principia en lo que nosotros conoceos como el equinoccio de primavera, el cual ocurre cuando el sol está sobre el ecuador y los días son iguales a las noches. Algunos dicen que el equinoccio de primavera ocurre el 20 de marzo mientras que otros dicen que comienza el 21; como quiera que sea, para nuestro estudio no existe ninguna discrepancia y partimos del 21 de marzo.

Posteriormente, en algún momento de la historia, el cual se desconoce exactamente cuándo pudo haber sido, los años vinieron a ser contados de 354 días, teniendo unos meses de 29 y otros de 30 días.

No corresponde a este estudio ahondar en este asunto, por lo tanto, nuestro cómputo se basa en meses de 30 días cada uno, los cuales son contados a partir del primer mes del año llamado Abib. Así, nuestro punto de partida es el mes de Abib.

Duración del oficio sacerdotal

Durante el período en que el sacerdote estaba a cargo de los oficios del templo no le era permitido ir a casa, ni contaminarse de ninguna manera, y para evitar esa contaminación le era obligatorio permanecer en el templo.

El tiempo en que debía permanecer en sus funciones duraba una semana, durante la cual debía vestir las ropas especiales que Dios ordenó. Éxodo 29:30 dice:

“Por siete días las vestirá el sacerdote de sus hijos, que en su lugar viniere al tabernáculo del testimonio a servir en el santuario”.

Este texto habla de los sacerdotes descendientes de Aarón. Al venir el tiempo en que debían o ciar, debían presentarse al tabernáculo. Su trabajo duraba una semana, no está claro si su trabajo comenzaba el primer día de la semana y concluía en sábado o si comenzaba en sábado y terminaba el primer día de la semana. Como quiera que haya sido, el orden o disposición no afecta en nada nuestro estudio.

Algunas veces se piensa que el o cio sacerdotal duraba quince días lo cual es contra el registro bíblico; se piensa que eran quince días sencillamente porque David ordenó veinticuatro turnos, las cuales mentalmente se dividen en los doce meses del año, resultando de esa manera que cada turno duraba quince días, pero ese razonamiento es mental, no posee ninguna base bíblica, además, contradice a Éxodo 29:30 y no debe ser tomado en cuenta.

En conclusión tenemos tres puntos: Primero, los turnos sacerdotales iniciaban en el primer mes del año. Segundo, Los sacerdotes o ciaban durante una semana. Tercero, Zacarías o ciaba en el octavo turno.

Como mi propósito es ayudar al entendimiento de la Palabra de Dios, he de aclarar que no existe verso alguno en el cual diga claramente que los turnos establecidos por David en 1 Crónicas 24 hayan dado inicio partiendo del primer mes del año, por lo cual debe quedar claro que este estudio está basado en mi modo personal de razonar la Palabra.

Buscando el turno de Abías

Para conocer la semana en que Zacarías estaba o ciando según el relato de Lucas, se hace necesario buscarlo partiendo del primer mes, una semana por cada turno.

Mes de Abib, cuatro turnos:
Joiarib,
Jedaías,
Harim,
Seorim,
Mes segundo, cuatro turnos
Malquías,
Mijamín,
Cos,
Abías,

Esto significa que a Zacarías, descendiente de Abías, le correspondía o ciar durante la última semana del segundo mes, vea el diagrama.

21 de marzo al 20 de abril21 de abril al 20 de mayo
Primer mes, ABIBSegundo mes, Iyar o Sif
Joiarib,Jedaías,Harim,Seorim, Malquías,Mijamín,Cos,Abías,

De esta manera, partiendo de la información proporcionada por la Santa Escritura hemos establecido el mes en que ocurría el turno de Zacarías.

Conversión de meses judíos a meses gregorianos

Conocer el mes del Nacimiento es sencillo si la cuenta se basa únicamente en el calendario judío, sin ir haciendo conversión con el calendario gregoriano, eso a la vez evita emplear tiempo y enorme concentración mental. Lo más sencillo es entender que los meses bíblicos comienzan con el equinoccio de primavera que es donde empieza el primer día del primer mes judío.

Como se acaba de decir, el equinoccio de primavera ocurre el 20 o 21 de Marzo, allí es el primer día del mes de Abib. En otras palabras, del 21 de Marzo al 20 de Abril tenemos el primer mes judío que es Abib (vea el diagrama). Del 21 de Abril al 20 de Mayo tenemos el segundo mes (posteriormente conocido como Iyar o Sif ).

Esto lleva a entender que a Zacarías le correspondía o ciar durante la última semana del segundo mes, que es llamado Sif. Vea el diagrama.

Pequeño resumen

En resumen, Lucas 1:5 está diciendo que Zacarías estaba o ciando durante la última semana del segundo mes.

Llegar hasta aquí pudo haber sido agotador para quienes no están familiarizados con este tipo de asuntos, pero como puede verse, el resultado de haber profundizado en la investigación ha tenido como resultado una conclusión maravillosa pues hoy tenemos una base sólida desde donde partir en nuestro propósito de conocer el mes en que el Señor nació.

Parte IV
Después de haber oficiado (Lucas 1:23-24)

Recuérdese que estando en su o cio Zacarías vio un ángel (Lucas 1:11-13), el cual le informó que iba a ser padre. Este anuncio a personas de edad avanzada es visto por primera vez en el caso de Abraham y Sara, siendo ambos bastante viejos Dios les concedió el suficiente vigor para ser padres.

En el caso de Zacarías, terminada la semana de su ministerio, volvió a casa; después de haber vuelto Elisabet concibió. El relato dice que ella se recluyó en su casa, esto significa que ella se apartó de la vida pública. Lucas 1:24 dice:

“Después de aquellos días concibió su mujer Elisabet, y se recluyó en casa por cinco meses...”

No fue sólo por escribir que Lucas hace mención del tiempo de la reclusión de Elisabet, al contrario, despeja más el camino hacia la conclusión del nacimiento del Señor.

Ahora véase lo siguiente: Después de haber Zacarías oficiado en la última semana del segundo mes, que es Iyar o Sif, se deben contar los cinco meses de reclusión de su esposa, contemos:

Siván (un mes) cae entre Mayo-Junio
Tamúz (dos meses) cae entre Junio-Julio
Av (tres meses) cae entre Julio-Agosto
Elul (cuatro meses) cae entre Agosto-Septiembre
Tisri (cinco meses) cae entre Septiembre-Octubre

(Otra vez digo, no se preocupe el lector por saber a qué tiempo del calendario gregoriano equivalen estos meses, más abajo se hace la comparación).

Desde el momento de su embarazo Elisabet no fue vista por nadie, excepto por Zacarías por supuesto), esto es, desde el mes de Siván hasta el mes de Tisri; pero el punto principal, además de conocer los meses de su reclusión, es el relato de Lucas 1:26-31.

“1:26: Y al sexto mes, el ángel Gabriel fue enviado de Dios a una ciudad de Galilea, llamada Nazaret,

1:27: A una virgen desposada con un varón que se llamaba José, de la Casa de David; y el nombre de la virgen era María.

1:28: Y entrando el ángel en donde ella estaba , dijo: Gozo hallas, amada! El Señor es contigo; bendita tú entre las mujeres.

1:29: Mas ella, cuando le vio, se turbó de sus palabras, y pensaba qué salutación fuese ésta.

1:30: Entonces el ángel le dice: María, no temas, porque has hallado gracia cerca de Dios.

1:31: Y he aquí, concebirás en tu vientre, y darás a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS.”. Lucas dice que al sexto mes de estar encinta Elisabet, el ángel fue enviado a María a comunicarle la decisión del Altísimo, porque el Salvador del mundo iba a nacer de ella.

El sexto es Marjesván, o Jesván, (cae entre los meses de Octubre-Noviembre). No se piense que me estoy re riendo al sexto mes en el orden de los meses del calendario, sino al tiempo del embarazo de Elisabet.

Desde aquí deben contarse los nueves meses del embarazo de María. En su relato, Lucas no dice en qué día del mes apareció en ángel con la noticia, en lo personal asumo que si Zacarías volvió a casa el primer día del tercer mes (siván), a partir de ese momento han de contarse los cinco meses de Elisabet, luego el embarazo de María lo cuento partiendo del primer día del sexto mes; el lector tiene libertad de pensar en cualquier otro día, con todo, lo importante es que el sexto mes del embarazo de Elisabet es a la vez el primer mes del embarazo de María.

El mes en que Jesús nació

Así, partiendo del sexto mes, los nueve meses de embarazo se cuentan así:

Cheshvan (primer mes de embarazo) cae entre Oct.-Nov.
Kislev (segundo mes de embarazo) cae entre Nov.-Dic.
Tevet (tercer mes de embarazo) cae entre Dic.-Ene.
Shevat (cuarto mes de embarazo) cae entre Ene.-Feb.
Adar (quinto mes de embarazo) cae entre Feb.-Mar.
Abib (sexto mes de embarazo cae entre Mar.-Abril
Sif (séptimo mes de embarazo) cae entre Abril-Mayo.
Siván (octavo mes de embarazo) cae entre Mayo-Junio
Tamuz (noveno mes de embarazo). cae entre Junio-Julio.

En conclusión, los nueve meses completos del embarazo de María llegaron hasta el mes de Tamuz, propiamente dicho, el último día de Tamuz.

Al hacer la coversión hacia el calendaro gregoriano lleva a entender que Tamuz cae entre los meses de Junio y Julio, por consiguiente, este cómputo nos lleva a entender que el nacimiento de Jesús ocurrió durante la primera mitad del mes de Julio. !Gloria a Dios por que su misericordia nos enseña cómo entender su Palabra!

Parte V
Los pastores (Lucas 2:8-11)

JESUS Nació durante la primera mitad del Julio, en pleno verano, cuando el pasto está verde y los pastores cuidaban sus rebaños en el campo. De esto Lucas dice:

“2:8: Y había pastores en la misma tierra, que velaban y guardaban las vigilias de la noche sobre su rebaño.

2:9: Y he aquí el ángel del Señor vino sobre ellos, y la claridad de Dios los cercó de resplandor; y tuvieron gran temor.

2:10: Mas el ángel les dijo: No temáis; porque he aquí os doy nuevas de gran gozo, que será a todo el pueblo;

2:11: que os es nacido hoy Salvador, que es el Señor, el Cristo en la ciudad de David”.

Dos cosas hay que considerar: Primero. El nacimiento no ocurrió durante el invierno, eso está claro por que los pastores cuidaban sus rebaños en el campo, y lo hacían en la noche como señala Lucas. Aquel era tiempo de verano. Segundo. El censo que las autoridades romanas ordenaron, el cual fue en los días del nacimiento de Jesús, no parece que haya sido en invierno ya que las heladas eran un fuerte inconveniente para que las personas pudieran viajar hasta sus lugares de nacimiento. Siendo que la cuenta que he hecho es correcta respecto a que el nacimiento ocurrió en verano, tiene sentido entender que el censo ocurrió en un tiempo cuando a los ciudadanos les era más fácil subir a los lugares donde habían nacido.

Por consiguiente, la decisión de la Iglesia, de haber tomado la festividad romana de la saturnalia, en la cual celebraban el nacimiento del sol invicto, para establecer que ese tiempo es cuando Jesús nació carece de valor. Los Cristianos que rechazan a la Iglesia debieran tomar en cuenta que le obedecen celebrando la natividad de Jesús en la fecha que la Iglesia tomó de los paganos. Obviamente los cristianos celebran algo así como la saturnalia cristiana.

Parte VI
Lo que dicen algunas fuentes

Por ser la Iglesia Católica Apostólica y Romana la organización más antigua, y la que toma las decisiones respecto a lo que los cristianos católicos y evangélicos deben creer, conviene escuchar lo que ella dice. Oigamos:

“NAVIDAD, esta que conmemora el nacimiento de Cristo. La fecha de Navidad, que ahora es el veinticinco de Diciembre, varió hasta el siglo IV en la iglesia occidental y hasta el siglo V en la iglesia oriental. En Egipto y Grecia se celebraba anteriormente la Navidad el 6 de Enero, y en otros países el 20 de Abril. El veinticinco de Diciembre se ha observado en Occidente desde el siglo IV como la fecha del nacimiento de Cristo...” (Diccionario adjunto a la Sagrada Biblia, por Monseñor Juan Straubinger. Edición Barsa. The Catholic Press, Inc. Chicago, Ill. 1966).

De esta fuente fácil es entender varios aspectos que pueden resumirse en dos. Primero, no es cierto que Cristo haya nacido el veinticinco de Diciembre como hoy los cristianos creen y celebran. Por consiguiente, celebrar esa fecha como algo oficial es enorme desacierto, más bien los cristianos celebran el festival pagano de la saturnalia. ¿Por qué se tomó el 25 de Diciembre para fijar el nacimiento del Señor siendo que ese era el día en que los paganos celebraban el nacimiento del sol? ¿Por qué el empeño en asimilar festividades paganas? Además del nacimiento del sol, la saturnalia, era la gran festividad presidía en el ambiente de los romanos exactamente similar al ambiente que predomina en la navidad. En otras palabras, lo que hoy se celebra con el nombre de navidad es, propiamente dicho, la saturnalia cristiana.

Los líderes de la Iglesia no entendían las Escrituras; hablaban de ellas y escribieron tremendas cantidades de literatura, pero toda esa literatura se basó en sus propias ideas y no en la inspiración de Dios esa fue la razón principal para elegir una fecha pagana que ellos conocían por haber vivido en el paganismo antes de su conversión a la Iglesia.

¿En qué tiempo fue instituido el 25 de Diciembre como la fecha para el nacimiento del Señor? Véase la nota siguiente.

“...El 25 de Diciembre es el día de la Navidad, aunque seguramente no es el día en que Cristo nació como popularmente se supone. La fecha fue eventualmente jada por la iglesia en el 440 D. de C., es el día del solsticio de invierno que anteriormente había sido un tiempo de festival entre los paganos...” (Diccionario de Frases y Fábulas, p. 223, artículo Christmas. Ivor Evans. Edición de 1981. Casuel Ltd. Londres).

De este interesante relato puede mirarse que fue hasta el 440 que la Iglesia decretó que el 25 de Diciembre iba a quedar de nido como el día del nacimiento de Cristo, exactamente el día del nacimiento del sol según los paganos. Y como dice este autor, era tiempo de invierno, por eso es que actualmente las tarjetas navideñas y demás parafernalia navideña se relaciona con la nieve invernal. En los Estados Unidos se montan espectáculos (shows) televisivos con canciones y paisajes invernales, pero tal cosa no se debe al nacimiento de Cristo sino al nacimiento del sol y a la Saturnalia romana.

Por supuesto que estos aspectos importantes de la historia no son ampliamente conocidos, por lo cual el nacimiento del Señor se celebra alegremente en una fecha que los antiguos paganos habían establecido para sus cultos idolátricos, para sus orgías y para dar rienda suelta a su lascivia.

Otro historiador, Edward M. Deems, dice:

“Siendo que el 25 de Diciembre bajo ninguna probabilidad es la fecha del nacimiento de Cristo, su selección por parte de la Iglesia Occidental sin lugar a dudas es arbitraria” (Holy=Days and Holydays. Funk & Wagnalls Co. Ed. 1969, p. 402, Art. Christmas.

¿Por qué es tenida como arbitraria la resolución tomada por la Iglesia? Sencillamente porque fue tomada sin tener bases dentro de las Escrituras. Más bien en su propósito de cristianizar el paganismo, la fecha elegida fue a propósito para que los paganos convertidos no extrañaran su festividad sino que la continuaran celebrando anteponiendo a Cristo en vez del sol.

Valdría la pena preguntar por qué fue tomado el 25 de Diciembre como el día del nacimiento del Señor, en lugar de haberse tomado una fecha diferente. La Enciclopedia Americana, volumen 6, edición de 1993, editada por Grolier Inc., p. 666, dice:

“...Orígenes de Christmas: La razón para establecer el 25 de Diciembre es algo obscuro, pero usualmente es sostenido que ese día fue elegido para que correspondiera con las festividades paganas que tenían lugar alrededor del solsticio de invierno, cuando los días comenzaban a ser más largos, para celebrar el ‘renacimiento’ del sol”.

A decir verdad, toda persona conocedora de historia sabe que el 25 de Diciembre era de grande festividad entre los paganos en las regiones del Oriente Medio y Europa, tiempo de lascivia, de orgías, por que en esa fecha hacían nacer a su dios, ¿cuál dios? el sol. Notorio es que antes y después del nacimiento de nuestro Salvador, el sol era el dios por excelencia, el más famoso, el de más alta categoría, el sublime, ningún otro dios se le igualaba.

Una de las naciones profundamente adoradoras del sol era Roma. Como se dice antes, muchos templos católicos actuales poseen imágenes del sol en lugares prominentes. Roma celebraba sus festividades en honor al sol con orgías y toda suerte de desenfrenos. Eso fue trasladado a la saturnalia cristiana resultando la festividad navideña que actualmente el mundo celebra.