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«Entonces dijo á Abram: Ten por cierto que tu simiente será peregrina en tierra no suya, y servirá á los de allí, y serán por ellos afigidos cuatrocientos años.». Génesis 15:13.

En realidad, ¿cuánto tiempo estuvo Israel bajo el cautiverio egipcio 400 o 430 años? El asunto ha sido comentado hasta la saciedad y seguramente continuará despertando en la mente de millones el deseo de conocer por qué hay dos relatos, aparentemente contradictorios sobre ese tópico interesante. El primer relato señala específcamente 400 años, el segundo 430, ¿a qué se debe esa disparidad siendo que ambos textos son inspirados? Notoriamente, ningún comentarista de respeto ha sugerido que la diferencia se deba a error de los copistas. Debido a la seguridad que se tiene de que ambos registros son correctos, a menudo los comentaristas usan una dosis de eiségesis para agregar al texto lo que no dice con lo cual supuestamente aclaran el signifcado del texto; otros se basan en fechas mencionadas en los relatos como único elemento de investigación, pero curiosamente, ninguna herramienta ha sido sufciente para proporcionar la solución, y la incertidumbre continúa sin solución.

Difcultades en la narración

Los escritores inspirados no tuvieron en mente escribir para la posteridad judía o gentil relatos completos de todo cuanto aconteció, la mayoría de sus narraciones son incompletas, apenas proporcionan los eventos que posiblemente consideraron más sobresalientes, aparte de eso dejan muchos vacíos en la narración y los más de esos escritos sólo dan información general con vacíos de tiempo (esto se comprobará en la última parte de este estudio al considerar la estadía en Egipto).

Dios quiso que los relatos sólo sirvieran para que el pueblo de Israel conociera, parcialmente, acerca de la Creación, de sus ancestros e historia. En realidad, Dios nunca estuvo interesado en satisfacer las demandas de de información de los paganos proporcionándoles amplios detalles de cuanto ocurrió en el pasado.

Esa información, muy escasa, es la que hoy en día sirve como canal de comunicación entre el pasado y el presente. La arqueología sería de gran valor, pero esa ciencia no ofrece gran ayuda debido a lo limitado del material arqueológico disponible. Por mucho afán que se ponga en querer investigar más profundamente cuanto sucedió faltan muchas piezas claves que faciliten el estudio de los eventos históricos del pasado. Una de las razones más fuertes es que la vida, desarrollo e historia de Israel, nunca fue un elemento de importancia por el cual los historiadores del pasado hubieran podido interesarse.

La única fuente que pudiera ayudar sería la tradición judía, lamentablemente esta contiene fantasía a raudales hasta el grado que muchas de sus narraciones no son dignas de crédito. Además, no por ser tradición judía sus precursores necesariamente acertaron en sus narraciones, un ejemplo de esto lo muestran algunos comentaristas judíos a quienes pareciendo inadmisible que dos de sus antepasados (Manasés y Efraím) hayan nacido del matrimonio de Jose con la hija de un sacerdote egipcio han alterado la historia imaginando que aquella mujer fue una convertida al judaísmo. Otros hasta imaginan que debió haber sido hija de Dina, hermana de José, que fue violada por Siquem (Sejem).

¿Qué acerca del tiempo de cautiverio?

La creencia general, nacida originalmente de la tradición judía, y desde allí copiada por gran número de comentaristas gentiles, es que ese tiempo ha de comenzar a contarse desde los tiempos de Abraham.

Un recuento detallado de esta idea, recogida de la internet, detalla el asunto:

«Ahora, empezar a contar los años hacia adelante desde el Génesis 12: 4 para determinar el paso del tiempo a la muerte de José.

Génesis 12: 4 Abraham tiene 75 años.

Génesis 21: 1-7 Abraham tiene 100 años desde el nacimiento de Isaac.

Génesis 25:26 Isaac es de 60 años de edad en el nacimiento de Jacob.

Génesis 47: 9 Jacob tenía 130 años cuando se fue a Egipto.

Génesis 41: 46-47 José tenía 30 años cuando le dio al faraón el signifcado de su sueño al comienzo de los siete años de abundancia.

Génesis 47: 9 Registra que Jacob tenía 130 años cuando llegó a Egipto en el segundo año de la hambruna, por lo que José tenía 30 años más 7 de abundancia, más 2 años de hambre, o 39 años, cuando su padre llegó a Egipto. Esto muestra el nacimiento de José a la edad de 91 años de Jacob.

Abraham tenía 75 años cuando salió de Harán, y 100 años en el nacimiento de Isaac. Isaac tenía 60 años en el nacimiento de Jacob. Jacob fue a Egipto a la edad de 130. Esto muestra que el tiempo transcurrido hasta la entrada de Jacob a Egipto. abarca un total de 215 años.

José muere a los 110 años - véase Génesis 50:22. 110 menos 39 = 71 años que los israelitas vivieron en Egipto con toda tranquilidad durante la vida de José. 215, más 71 = 286, y 430 menos 286 = 144 años de esclavitud en Egipto. Estos 144 años de esclavitud se asume que comenzaron con la muerte de José.

En base a esto, las siguientes observaciones se pueden hacer. Los israelitas salieron de la esclavitud en el año 430, cuando Moisés tenía 80 años. Moisés murió a los 120 años de edad; (Deut.34: 7), por lo que restar 40 años de vagar haría Moisés de 80 años. Calculando los 430 años, menos la edad de Moisés de 80 en el momento del Éxodo para llegar a su año de nacimiento, que fue de 350 años después de la promesa original dada a Abraham. Los 350 años, menos los 286 años de la muerte de José deja 64 años. Esto signifca que Moisés nació 64 años después de la muerte de José.

Los puntos de partida de las dos profecías son 30 años de diferencia, pero una vez que comienza la profecía 400 años corren simultáneamente al punto de Éxodo 12:40. La mayor parte del tiempo los israelitas pasaron en la esclavitud en Egipto habría sido 144 años». (Hasta aquí lo transcrito).

Aunque los números parecen estar en orden, la situación resulta engorrosa y tediosa y permanece sin resolver, y en cierto momento el cómputo se vuelve contradictorio al compararlo con el relato de Génesis puesto que la declaración del Altísimo, no da lugar a conjeturas; sus palabras declaran específcamente que el tiempo de cautiverio del pueblo serían 400 años. De allí que, la edad de Abraham como punto de partida es extraña, nada tiene que ver con el tiempo del cautiverio.

Un camino difícil

El camino que conduzca al lector de las Escrituras por un camino recto, claro, y sin componendas de ninguna clase hasta conocer la verdad acerca de este tópico no ha sido descubierto. Como se dice arriba, los primeros que intentaron establecer la verdad fueron los rabinos judíos en tiempos pasados quienes concluyeron que el tiempo se debe comenzar a contar a partir del momento en que Dios hace el pacto con Abraham y le declara que su simiente sería cautiva en tierra ajena por 400 años. A partir de ahí cientos de explicadores copian la idea y la presentan como propia. Todos le hacen algunas pequeñas variantes sin embargo la conclusión a la cual llegan siempre es la de los sabios judíos.

En realidad no es mi intención caminar por la senda que unos abrieron y en la que otros caminan. Si de repetir lo dicho por otros se tratara ahorraría tiempo y en vez de escribir sugeriría a mis lectores buscar en determinada fuente la información que buscan.

Explicando la situación

La base importante de este estudio es explicar en qué consiste la diferencia entre los 400 y los 430 años. Esto resulta fácil pues lo único necesario es comentar los versículos que mencionan el asunto. Empecemos:

«Entonces Jehová le dijo: Ten por cierto que tu descendencia habitará en tierra ajena, será esclava allí y será oprimida cuatrocientos años». Génesis 15:13.

«Dios le dijo que su descendencia sería extranjera en tierra ajena, y que los reducirían a servidumbre y los maltratarían por cuatrocientos años». Hechos 7:6.

En Hechos 7:6 Esteban basa sus palabras en Génesis 15:13 confrmando que los israelitas estarían cautivos en Egipto por 400 años. Esto quiere decir esos 400 años empiezan con la esclavitud y terminan con la esclavitud.

Ahora préstese atención al relato de Éxodo:

«El tiempo que los hijos de Israel habitaron en Egipto fue de cuatrocientos treinta años. El mismo día en que se cumplían los cuatrocientos treinta años, todas las huestes de Jehová salieron de la tierra de Egipto». Éxodo 12:40-41

Obsérvese que aquí no se habla del tiempo de la esclavitud, sino del tiempo completo que los Israelitas habitaron en Egipto. A este tiempo se refere Pablo en Gálatas 3:17:

«Digo, pues, que el pacto previamente ratifcado por Dios no puede ser anulado por la ley, que vino cuatrocientos treinta años después, pues invalidaría la promesa».

Pablo dice que el pacto del Sinaí fue hecho 430 años después de haber vivido el pueblo en Egipto, Pablo dice que ese pacto fue ratifcado por Dios por medio de Cristo, y que esa ratifcación de ninguna manera puede ser anulada para volver a dar vigencia al pacto del Sinaí. Obsérvese entonces que las palabras de Génesis 15:13 son claras y específcas respecto al tiempo de cautividad, mientras que las palabras de Éxodo 12:40 son específcas respecto al tiempo completo que Israel vivió en Egipto.

Por profundo respeto no me atrevo a asegurar, pero podría conjeturar, que el relato de Moisés desde la muerte de los 12 patriarcas hasta el día de la salida de Egipto tiene lagunas de tiempo y de información de acontecimientos no narrados, en su relato él claramente dice que la permanencia en Egipto fueron 430 años, mismos que al contarlos tomando la información que él proporciona no alcanza ni siquiera cien años. Esto me hace conjeturar que en su narración omite mucha información y tiempo.

Notoriamente, los Apóstoles nunca comentaron el asunto; pareciera como que el relato completo de todo cuanto aconteció en la historia de la cautividad egipcia no fue tópico al cual poner atención.

Diferencia de 30 años

Obsérvese entonces que la diferencia entre los 400 y los 430 años son 30 años. ¿Cómo podría solucionarse este restante? Veamos:

«Y Jacob le respondió: «Tengo ya ciento treinta años de andar peregrinando. Pocos y malos han sido los años que he vivido, pero aún no han llegado a ser como los años de vida de mis padres, en los días de su peregrinaje». Génesis 47:9

Aquí Jacob responde a la pregunta que le hace faraón, su edad son 130 años. Obsérvese que aquí es el punto cuando Israel entra en Egipto. «Jacob vivió diecisiete años en la tierra de Egipto; y los años de vida de Jacob fueron ciento cuarenta y siete». Gen 47:28. El texto es claro, los patriarcas con sus familias vivieron en Egipto junto con su padre diecisiete años. El resto, o sean 13 años para completar los 30 queda en silencio, nada se sabe de cuanto sucedió, se infere que a los trece años de haber muerto Jacob sus hijos los patriarcas, si todavía estaban vivos, pudieron presenciar cómo las cosas empezaron a cambiar en Egipto, posiblemente también conocieron al nuevo faraón que no conocía a José. Por lo que el relato dice, en los restantes trece años murió toda aquella familia patriarcal incluyendo a José.

«Y murió José, y todos sus hermanos y toda aquella generación,» [...] Mientras tanto, en Egipto surgió un nuevo rey que no había conocido a José...». Génesis 1:6,8.

Pareciera que la muerte de los doce patriarcas, la venida de un nuevo rey y el inicio de la esclavitud, se llevó a cabo durante estos trece años.

El relato del tiempo de los 430 años como es relatado por Moisés en Éxodo no alcanza ni siquiera los cien años ya que la información acerca de la esclavitud aparentemente comienza con la muerte de los niños de la cual Moisés fue salvado; posteriormente es reportado que a los cuarenta años huyó de Egipto; a la edad de ochenta años es enviado de regreso a Egipto a sacar al pueblo de la esclavitud. Aquí apenas se mencionan ochenta años. La enorme cantidad de años faltantes (trescientos veinte), permanece en misterio.

Aún más interesante se vuelve la situación al proporcionar la lista de varios reyes o faraones egipcios:

1.-El rey que permitió a los israelitas entrar a Egipto. Génesis 47:27.

2.- El rey que no conocía a José y mató a los niños. Éxodo 1:8.

3.- El faraón que quiso matar a Moisés. Éxodo 2:15. Presumiblemente el mismo que mató a los niños. También presumiblemente muerto por edad avanzada cuando Moisés volvió a Egipto. Moisés pudo volver a Egipto sin poner en peligro su vida.

4. El faraón de las plagas. Éxodo 4:21. Presumiblemente no sólo su ejército pereció ahogado sino él también. Salmo 136:15.

La identifcación de estos tres o cuatro reyes apenas es posible. La falta de fuentes informativas de aquellos tiempos más la falta de evidencias arqueológicas hacen imposible rastrear la historia para cotejarla con el relato del Éxodo.

Algunos comentaristas aseguran que la vida de José está documentada en algunos jeroglífcos en paredes y columnas del antiguo Egipto pero seguramente la arqueología no está interesada en atestiguar la veracidad del relato bíblico. El mismo caso atañe a Moisés de quien se desconoce que haya poseído alguna fama o nombre entre los egipcios aunque Esteban dice que era versado en la ciencia de los egipcios (Hechos 7:22). La arqueología nada dice de su nombre ni en monumentos o jeroglífcos. Así como estos dos casos, así sucede con los israelitas en cautiverio cuyo pueblo nunca despertó sensaciones de ser considerado como algo especial y digno de ser registrado en los anales egipcios. Y si algo acerca de ellos fue escrito en jeroglífcos, aún no ha sido desenterrado. Es debido a la falta de pruebas arqueológicas que muchos comentaristas y arqueólogos dudan si en verdad el relato del Éxodo es real.

Por hoy la Santa Escritura, que es nuestra única fuente de información, ha encerrado todo en un misterio desentrañable a causa de lo cual la más poderosa herramienta de los redimidos por Cristo es la fe. Por fe creemos lo que la Sant Escritura dice y confamos en que el relato es verdadero. FIN.